Movimiento de Muñequeras de Maracaibo promueve el tejido tradicional como vínculo entre generaciones
(Ciclo Informativo, abril 2026). “Las muñecas de trapo como juguete tradicional permiten que las abuelas y las madres transmitan el conocimiento del tejido a sus hijas, mediante este proceso creativo hay un acercamiento entre generaciones, es como una especie de terapia grupal que crea vínculos y activa la motricidad”. Así lo explicó Soraima Luzardo durante la exposición del Movimiento de Muñequeras de Maracaibo en la celebración cultural Viva la Retreta, organizada por la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo. Las muñecas de trapo no son solo juguetes; son memoria, identidad y transmisión cultural. En un mundo dominado por pantallas y tecnología, el tejido manual de muñecas se ha convertido en un acto de resistencia y de encuentro entre generaciones. El Movimiento de Muñequeras de Maracaibo, que participó en la celebración Viva la Retreta en el Boulevard de Santa Lucía, demuestra que las tradiciones pueden ser un espacio de terapia grupal, aprendizaje y vínculo familiar. Soraima Luzardo explicó que el movimiento recreó la Batalla Naval del Lago en el marco de su bicentenario, dando a conocer a héroes nativos como Pedro Lucas Urribarrí. “Es un deber dar a conocer a nuestra gente, nuestra cultura, nuestros personajes históricos”, afirmó. Karen Soto, directora de Turismo, destacó que con esta edición especial se promueven espacios para la recreación y el compartir en familia, además de incentivar el emprendimiento. Luzardo indicó que las abuelas se acercan para aprender a coser las muñecas y que también imparten talleres en los colegios como actividad lúdica. “Es significativo que la familia comparta, que niñas y niños salgan de la adicción al teléfono”, aseveró. Dependiendo de la edad, todos los participantes aprenden a hacer un juguete de tela, elaborado con sus manos, que no es importado ni de otra cultura. Cierre reflexivo: Una niña preguntando por los muñecos de Simón Bolívar y Mafalda. Abuelas enseñando a tejer a sus nietas. Madres e hijas compartiendo una tarde de agujas e hilos en lugar de pantallas. El Movimiento de Muñequeras de Maracaibo no solo fabrica juguetes; teje comunidad, historia y amor. En un mundo donde lo digital parece haberlo invadido todo, la resistencia manual es un acto político y cultural. Las muñecas de trapo son el vehículo para contar la Batalla Naval del Lago, para honrar a héroes anónimos, para que los niños conozcan su historia no a través de un libro, sino a través de un objeto que pueden tocar y que lleva el cariño de las manos que lo hicieron. “Que no suplanten a nuestros verdaderos héroes y personajes populares”, dijo Luzardo. Porque la identidad se construye con memoria, y la memoria se teje, a veces, con hilo y tela. Y mientras haya muñequeras dispuestas a enseñar, y niñas dispuestas a aprender, la tradición no morirá. Maracaibo, con sus manos creativas, sigue tejiendo su propia historia. Una puntada a la vez. Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo









