(Ciclo Informativo).- El Gobernador Luis Caldera entregó la renovada infraestructura hídrica que benefició a más de 9.800 familias de las parroquias Coquivacoa, Idelfonso Vásquez y Juana de Ávila. A través del Plan Rector de Aguas Servidas, se optimizó el sistema de saneamiento ambiental en el norte de Maracaibo.

La optimización de los servicios públicos en el estado Zulia alcanzó un nuevo hito con la culminación de los trabajos en la Estación de Bombeo de Aguas Servidas San Jacinto I y II. Esta intervención formó parte de una estrategia integral liderada por la Gobernación del Zulia, en articulación directa con el Ministerio del Poder Popular para las Aguas, bajo la premisa de consolidar «Ciudades Humanas» dentro del marco de las Siete Transformaciones impulsadas por el Ejecutivo Nacional.
El proyecto no solo se centró en la infraestructura física, sino que respondió a un clamor histórico de las comunidades marabinas. La rehabilitación permitió restablecer la capacidad operativa de recolección y tratamiento de residuos, asegurando un entorno más saludable para los habitantes de la zona norte de la capital zuliana.

Durante el acto de entrega, el Mandatario Regional, Luis Caldera, resaltó que la obra fue el resultado de una unidad institucional sin precedentes. Explicó que el Poder Popular desempeñó un rol protagónico al presentar y supervisar los proyectos que hoy se materializaron. Por su parte, la Gerencia de Hidroven Miguel Perozo detalló que la planta fue dotada con dos equipos de alta potencia (75 y 45 caballos), capaces de bombear hasta 300 litros por segundo bajo un esquema de gestión comunal.
Además de las labores en San Jacinto, la gestión se extendió a la Parroquia Raúl Leoni, donde se ejecutó la sustitución de 120 metros lineales de colectores. Esta planificación técnica proyectó metas ambiciosas para el ciclo 2026, incluyendo la instalación de más de 1.400 metros de tubería estratégica para evitar colapsos en el sistema de drenajes urbanos.

El compromiso ambiental trascendió la ciudad, vinculándose directamente con el Plan de Rescate del Lago de Maracaibo. La reactivación de la Planta Sur en San Francisco se sumó a este esfuerzo, con una capacidad de tratamiento de 2.000 litros por segundo, buscando mitigar el impacto ambiental sobre el estuario zuliano.
Paralelamente, el Gobierno Regional mantuvo un despliegue constante en Municipios vulnerables como Catatumbo y Francisco Javier Pulgar. Mediante el uso de maquinaria pesada y la reparación de muros de contención, se garantizó la protección de las zonas productivas ante las recientes descargas pluviales, demostrando una capacidad de respuesta inmediata frente a los desafíos del cambio climático.

Con cada colector sustituido y cada estación de bombeo recuperada, el Zulia comenzó a sanar sus venas de agua para devolverle el brillo a su cuenca milenaria. Esta obra no fue solo cemento y motores, sino un acto de justicia con la identidad de un pueblo que encuentra en su Lago el espejo de su propia resistencia. La limpieza de sus aguas es el retorno a nuestras raíces, una promesa cumplida para que las futuras generaciones caminen sobre una tierra fértil, bajo un cielo que hoy celebra el renacer de la dignidad compartida.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia