Operativo municipal evita caos tras cuatro horas de lluvia
(Ciclo Informativo, abril 2026).- La Alcaldía Bolivariana de Maracaibo activó una respuesta inmediata tras el torrencial aguacero que cayó durante cuatro horas este sábado 25 de abril. Funcionarios del IMA, Seguridad Ciudadana, Bomberos y Protección Civil, por instrucciones del alcalde Giancarlo Di Martino, verificaron el cauce de cañadas principales y ramales. Siete máquinas y un equipo multidisciplinario fueron desplegados en los sectores afectados. Cuatro horas seguidas de lluvia en Maracaibo no son cualquier cosa. Son la diferencia entre una ciudad que resiste y una ciudad que colapsa. Este sábado, cuando el agua cayó sin pausa, la memoria colectiva de los marabinos se llenó de imágenes de otros aguaceros que sí dejaron familias en la calle. Pero esta vez algo cambió: desde hace tres meses, el IMA viene realizando una etapa preventiva de limpieza en las cañadas. Ese trabajo silencioso, que no aparece en titulares, fue el que permitió que hoy el agua corriera hacia el Lago y no hacia las salas de las casas. El alcalde Di Martino estuvo al frente de las inspecciones en los puntos más complicados, entre ellos el distribuidor Jesús Enrique Lossada, en el casco central. Allí conversó con trabajadores, choferes y transeúntes mientras la lluvia aún caía. También coordinó con el gobernador del Zulia, quien acudió con su equipo para articular esfuerzos. Siete máquinas fueron activadas. El personal del IMA, Seguridad Ciudadana, Bomberos y Protección Civil revisó cañada por cañada. Janner Pérez, presidente del IMA, reportó resultados positivos en varios sectores: a la altura del puente del barrio Zulia (calle 79G, sector Miraflores), el agua corrió sin obstáculos gracias a la limpieza previa. Detrás del Terminal de Pasajeros, un drenaje funcionó de manera óptima, y los vecinos agradecieron. En Los Haticos y Puntica de Piedra no hubo desbordamientos ni colapsos. «No hay damnificados», fue el primer dato que circuló con alivio. La lluvia puso a prueba el trabajo preventivo. Y pasó la prueba, pero no en todos lados. En La Arreaga, parroquia Cristo de Aranza, un vecino fue grabado arrojando basura justo después de que se hiciera la limpieza. Ese gesto, que parece pequeño, es el que puede convertir una cañada limpia en un punto de desborde. Di Martino fue claro en su exhortación: «Pido a los marabinos que no boten basura, porque eso desvía el cauce y es por eso que se desbordan». La proyección es mantener el operativo preventivo, seguir limpiando cañadas y, sobre todo, lograr que la conciencia ciudadana acompañe el esfuerzo institucional. Porque una máquina puede extraer toneladas de basura, pero no puede meterse en la cabeza de quien ensucia. Los vecinos satisfechos de Miraflores y Puntica de Piedra demuestran que cuando se trabaja en serio, la ciudad respira mejor. Incluso bajo la lluvia. Cierre Reflexivo Cuatro horas de lluvia. Siete máquinas desplegadas. Una ciudad entera conteniendo la respiración. El resultado, esta vez, fue alivio: no hubo damnificados. Detrás de ese alivio hay un trabajo de tres meses limpiando cañadas, una labor que nadie ve hasta que el agua empieza a subir. Pero también hay, en la otra orilla, a quienes ensucian justo después de que limpian. La lección de este sábado es doble: el gobierno municipal puede estar preparado, pero si el vecino insiste en arrojar basura al cauce, la batalla está perdida de antemano. La lluvia va a volver. La pregunta es si nosotros vamos a estar a la altura. Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo
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