(Ciclo Informativo, abril 2026).- En un emotivo acto que coincidió con el 92° aniversario del natalicio de la leyenda Luis Aparicio Montiel, el alcalde bolivariano de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, dio inicio a los trabajos de rehabilitación integral del estadio Alejandro Borges. Entre gaitas y la alegría de las escuelas de béisbol menor, el mandatario municipal anunció la reestructuración de este ícono histórico de la parroquia Chiquinquirá, con el fin de devolverle su estatus como el principal estadio olímpico y semillero deportivo de la ciudad.

El Alejandro Borges no es solo una infraestructura deportiva; es el suelo donde se forjó la leyenda del único venezolano en Cooperstown. Luis Aparicio Montiel, quien conquistó nueve Guantes de Oro y lideró por casi una década el robo de bases en la Liga Americana, es el símbolo máximo de la excelencia zuliana. Rescatar este recinto en el marco de su cumpleaños es una acción de justicia histórica que busca preservar el lugar donde el «Gran Luis» y su dinastía marcaron una época dorada, asegurando que el patrimonio deportivo de Maracaibo no se pierda en el tiempo.

El despliegue contó con la participación de figuras institucionales clave como Desiree Fernández, presidenta del Concejo Municipal, y Oscar Urdaneta, intendente del SEDEMAT, quienes articulan esfuerzos para el financiamiento y ejecución de la obra. Durante el recorrido, amenizado por la escuela de gaita «Tino Rodríguez» del IMGRA, Di Martino compartió con las jóvenes promesas del béisbol y glorias deportivas como Lino Connell. El plan de abordaje contempla no solo la mejora del campo y la estructura, sino también la creación del Museo Luis Aparicio, un proyecto que recibirá aportes de diversos sectores para convertirse en un referente mundial.

La reestructuración del estadio impactará directamente en las academias de béisbol menor que hacen vida en el lugar, ofreciendo condiciones dignas para el entrenamiento de las futuras estrellas de las Grandes Ligas. Bajo la dirección de IMDEPREC y el acompañamiento de la Federación Venezolana de Béisbol, el recinto se perfila como un centro de alto rendimiento y un destino turístico-cultural gracias al museo. Esta iniciativa proyecta a Maracaibo como una ciudad que cuida sus íconos, transformando la nostalgia en una plataforma de desarrollo para la juventud.
Cierre reflexivo:
Celebrar la vida de un ídolo recuperando su casa es el mejor tributo que una ciudad puede ofrecer. El Alejandro Borges volverá a brillar, no solo por sus luces o su gramado, sino por el sueño de cada niño que, al pisar este campo, se siente heredero de la grandeza de Aparicio. Al final, invertir en el deporte es sembrar esperanza; es garantizar que el nombre de Maracaibo siga recorriendo el mundo con la misma fuerza y orgullo con la que nuestro único Hall de la Fama corría las bases hacia la gloria.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo