(Ciclo Informativo, abril 2026). Tras la histórica participación en la consulta popular del pasado 8 de marzo, la comunidad del Consejo Comunal “Corazón de Mi Patria, 4ta. Raíz” concretó este viernes la dotación de aires acondicionados y kits educativos en la UEE “Antonio Joaquín Epiayu”. La jornada, que fusionó la gestión del Consejo Federal de Gobierno con el apoyo regional y municipal, garantiza condiciones dignas de aprendizaje para casi 600 estudiantes del oeste maracaibero.

La cristalización de este proyecto no es un hecho aislado, sino el resultado directo del ejercicio de soberanía en las urnas comunales. Durante años, la falta de climatización y recursos básicos representó una barrera para el rendimiento académico en una zona donde el clima impacta directamente en la concentración escolar. Este avance demuestra que la transferencia de recursos al Poder Popular permite priorizar necesidades que solo quienes habitan el territorio conocen a fondo, transformando una demanda histórica en una realidad tangible.
El despliegue institucional permitió la entrega de 14 unidades de aire acondicionado que optimizarán nueve aulas de clases. En paralelo, se distribuyeron 638 kits escolares que incluyen morrales, útiles y uniformes (diario y deporte). Carlos Colina, representante del Consejo Federal de Gobierno, enfatizó que este logro es el «deseo anhelado» de la comunidad, mientras que la directora del Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa, Suhail Marín, validó el compromiso docente en el mantenimiento del plantel.

Por su parte, el equipo de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, encabezado por Gianluigi Di Martino y Beise Petit, resaltó que la nueva Dirección de Inversión y Proyectos Comunales ha sido clave para que los recursos lleguen sin intermediarios a las 789 familias que integran el sector.
Para la directora del plantel, Greilys Atencio, el impacto es inmediato: los 598 niños y niñas de educación inicial y primaria ahora cuentan con un ambiente apto para el estudio. La creación de estructuras municipales de financiamiento para «segundos proyectos», mencionada por Wilmer Hernández, abre la puerta para que esta institución y su comunidad sigan escalando mejoras en infraestructura, manteniendo la organización popular como el motor de la gestión pública.
Cierre reflexivo:
Más allá de los equipos instalados y los uniformes nuevos, lo que hoy vibra en los pasillos de la escuela es la dignidad recuperada. Ver a un niño entrar a un salón fresco y con sus herramientas completas es entender que el bienestar colectivo nace de la voluntad de sus propios vecinos. Este logro del Consejo Comunal nos recuerda que, cuando la comunidad se organiza para cuidar el futuro de sus hijos, no hay meta pequeña ni obstáculo que la participación consciente no pueda superar.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo
