(Ciclo Informativo).- El Gobernador Luis Caldera consolidó el Sistema Educativo Regional al entregar 7.007 becas universitarias mediante la Fundación Dr. Jesús Enrique Lossada (Fundalossada) en Maracaibo. Esta iniciativa histórica aseguró el ingreso inmediato de bachilleres a veinte instituciones académicas, fortaleciendo el capital intelectual del Estado Zulia para el ciclo 2026.

La formalización de este beneficio tuvo lugar en el Palacio de Eventos de Maracaibo, donde se materializó el compromiso del Gobierno Bolivariano del Zulia con la juventud. El programa, articulado bajo las directrices de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), surgió como respuesta a un censo integral que detectó las vocaciones y necesidades de la población estudiantil, permitiendo una vinculación directa entre el deseo de superación y las aulas de clase.

El despliegue académico abarcó una red de cooperación sin precedentes. El Gobernador detalló que la distribución incluyó 4.000 cupos en 10 universidades públicas y 3.000 plazas en instituciones privadas. Entre los centros receptores destacaron la Universidad de las Ciencias de la Salud “Hugo Chávez Frías”, la Universidad del Zulia (LUZ), la Universidad Rafael Urdaneta (URU), la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE) y la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA), entre otras.

Más allá de la matriculación, el beneficio contempló una estructura de bienestar integral. Los estudiantes asignados a universidades públicas comenzaron a percibir un estipendio mensual de entre 80 y 100 dólares, gestionado de forma directa a través de la banca nacional, para garantizar su permanencia en el sistema.
La selección de los beneficiarios priorizó la diversidad y la justicia social, incorporando a atletas de alta competencia, representantes de comunidades indígenas y personas con discapacidad. Asimismo, el proyecto se diseñó para trascender el ámbito académico; el esquema incluyó atención en salud y un plan de vinculación laboral para que los becarios realicen sus pasantías en empresas públicas y privadas de la región, facilitando su inserción productiva inmediata al egresar.

En cada pupitre que se ocupó este martes, se encendió una nueva constelación de esperanza que comenzó a orbitar sobre el destino del Zulia. Estas siete mil voluntades no representaron solo una cifra estadística, sino el latido potente de un pueblo que decidió sembrar en el conocimiento la raíz de su propia eternidad. Al otorgar estas herramientas, el Zulia se reconoció en sus hijos, fundiendo el saber científico con el alma de una tierra cósmica que nació para brillar bajo el sol invicto de la justicia y la pertenencia comunitaria.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia