(Ciclo Informativo).- La Secretaría de Cultura del Zulia conmemoró el Día Nacional del Artista Plástico rindiendo tributo a la obra de los Maestros Gabriel Bracho y Cástor Almarza. El evento, celebrado en la Escuela Neptalí Rincón, integró premiaciones y actos culturales para fortalecer la identidad regional.

La jornada superó la formalidad institucional para convertirse en un acto de justicia histórica. El Ejecutivo Regional centró la celebración en la vigencia de dos figuras tutelares: el Muralista Gabriel Bracho y el Paisajista Marense Cástor Almarza. Durante la actividad, se develó la restauración del mural “Lago de Maracaibo, leyendas y mitos”, joya del hiperrealismo crítico de Bracho que ahora vuelve a custodiar la fachada del Palacio de las Artes como patrimonio vivo de los zulianos.
Giovanny Villalobos, Secretario de Cultura, destacó que aunque la fecha nacional evoca la figura de Armando Reverón, el Zulia posee un ecosistema creativo propio que merece ser exaltado. En sus declaraciones, definió a Bracho como un visionario que dialogó con el muralismo mexicano, mientras que elogió la labor docente y técnica de Almarza en el Municipio Mara.

El evento sirvió de escenario para anunciar avances significativos en la infraestructura cultural, como la rehabilitación de la Casa Museo Cástor Almarza y la recuperación del Teatro Gabriel Bracho en el Municipio Miranda. Además, se planteó un esquema de apoyo económico directo para los creadores: un proyecto de subastas y alianzas con el sector privado para eliminar intermediarios y dignificar el oficio artístico.
Entre los momentos más emotivos destacó la entrega de reconocimientos a personalidades que han dedicado su vida a la estética y la formación, entre ellos:
- Fernando Nidales Almarza y Samuel Palmar.
- La Profesora Nelly Oliver y el Poeta Alfonso Montiel.
- La familia Carruyo Nuvaez y el Artista Mario Alvarado.

La celebración no solo miró al pasado; el presente vibró con las actuaciones de las Danzas Típicas Maracaibo, títeres y el Ensamble de Percusión Infantil. Simultáneamente, el Taller Integral de Arte Infantil (TIAI) demostró que el relevo está asegurado, mediante la creación de un mural colectivo donde niños y niñas plasmaron su visión del entorno bajo la guía de maestros contemporáneos.
Las orquestas sinfónicas infantiles y juveniles, junto al coro dirigido por el Maestro Raúl Jiménez, envolvieron la atmósfera en una sinfonía que conectó la plástica con la música, reafirmando que la educación artística es el eje de la transformación social en la entidad.
En esta tierra donde el sol dicta el ritmo de las sombras, el arte se erige como el único relámpago que no cesa. Al honrar a Bracho y Almarza, el Zulia no solo desempolvó nombres, sino que encendió una tea de pertenencia en las manos de cada niño que hoy mancha sus dedos con pintura. La cultura aquí no es un objeto de museo, sino un pulso cósmico; es el trazo firme de un mural que se niega a palidecer y la promesa de que, mientras existan ojos dispuestos a mirar el Lago, la identidad zuliana seguirá dibujándose con la fuerza de lo eterno.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia