Ciclo Informativo

San Francisco honró a su juventud como motor de transformación

 (Ciclo Informativo, febrero 2026). La Cancha de Usos Múltiples «José Ramón Solano» se vistió de gala este viernes para recibir a cientos de jóvenes sanfranciscanos en una Sesión Especial del Concejo Municipal con motivo del Día de la Juventud. Más que un acto protocolario, la jornada se convirtió en un reconocimiento profundo al talento, la resistencia y el compromiso de una generación que, a pesar de las adversidades, ha decidido quedarse, luchar y construir patria desde sus trincheras: el estudio, el trabajo, la innovación y la organización comunitaria.

Cada 12 de febrero, Venezuela recuerda la gesta heroica de la Batalla de La Victoria, donde jóvenes seminaristas y estudiantes, liderados por José Félix Ribas, demostraron que la edad no es barrera cuando se trata de defender la patria. Más de dos siglos después, el Día de la Juventud sigue siendo una fecha para honrar a quienes representan el relevo generacional, pero también para reflexionar sobre el papel de los jóvenes en la construcción del presente. En San Francisco, esa reflexión tuvo un eco particular: el de una juventud que no solo sueña, sino que actúa.



La sesión fue abierta por Lerry Pérez, presidente del Concejo Municipal, quien dirigió a los presentes un mensaje cargado de reconocimiento y estímulo: «A pesar de las adversidades, cada uno de ustedes demostró valentía al estudiar, al formarse, al trabajar y al innovar. Ustedes son el motor de la nación; de esa manera exaltan, con valores y ética, el sentimiento revolucionario».

Sus palabras no fueron un simple formalismo: en un contexto donde la juventud venezolana ha enfrentado el embate de la migración forzada y la desesperanza, reconocer a quienes decidieron quedarse y aportar desde sus comunidades es también un acto de justicia.

El orador de orden, Lcdo. Jhonny Gil, comunicador social y comisionado de la Juventud por el Gran Polo Patriótico en el municipio, conectó el pasado heroico con el presente de lucha cotidiana. Con una intervención cargada de mística histórica, evocó la figura de José Félix Ribas y recordó su frase inmortal: «No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer». Pero Gil no se limitó a la cita histórica; la actualizó, la hizo carne en los jóvenes que lo escuchaban: «Es una orden directa para aquellos jóvenes que decidimos quedarnos, luchar y construir nuestra patria». El mensaje fue claro: la victoria no es solo la de las batallas pasadas, sino la de cada día, la de estudiar, trabajar y organizarse para transformar la realidad.



El acto no podía cerrarse sin un gesto concreto hacia quienes, con su esfuerzo diario, están escribiendo la historia del municipio. El Concejo Municipal entregó reconocimientos especiales a jóvenes destacados en diversas áreas: académica, cultural, deportiva y comunitaria. Cada uno de ellos representaba no solo un logro individual, sino el potencial colectivo de una generación que se niega a rendirse.

Ligia Sánchez, enlace municipal de la JPSUV y directora de Asuntos Juveniles de la Alcaldía Bolivariana de San Francisco, expresó el sentir de la jornada: «Este evento fue un espacio para honrar a nuestra juventud sanfranciscana, incentivando su participación activa en la vida comunitaria y política. Son ustedes quienes, con compromiso, creatividad y valores revolucionarios, construyen la patria que soñamos».

Detrás de los reconocimientos y los discursos, hay una realidad que pocas veces se visibiliza: la de los jóvenes que madrugan para llegar a clases, la de quienes emprenden con lo poco que tienen, la de quienes organizan jornadas de salud en sus barrios, la de quienes se forman en las escuelas deportivas, la de quienes suean con una universidad pública de calidad. Todos ellos estaban representados en esa cancha, todos ellos son el rostro de una juventud que resiste y avanza.

Hay quienes piensan que la juventud es solo el futuro, pero en San Francisco demostraron que son también el presente. Cada joven que recibió un reconocimiento, cada estudiante que aplaudió desde las gradas, cada emprendedor que sigue apostando al país, es la prueba viviente de que la llama de la victoria no se ha apagado.



La juventud sanfranciscana no espera que el futuro llegue: lo está construyendo con sus manos, con su mente y con su corazón. Y mientras haya un joven dispuesto a luchar, la patria tendrá quien la defienda.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de San Francisco