(Ciclo Informativo, junio 2026). – La Fundación Niños del Sol organizó la actividad educativa y recreativa denominada «Arepa Violeta» para capacitar a las jóvenes de su programa Comedor Escuela. El evento, realizado en alianza con diversas instituciones de defensa humana en Maracaibo, buscó enseñar de forma didáctica la prevención del abuso físico y la importancia del cuidado propio desde la infancia.

La desinformación y el silencio son los principales aliados de las agresiones domésticas y de género en las comunidades más vulnerables. Muchas menores de edad sufren abusos en sus entornos cercanos por no saber reconocer las señales de alerta ni conocer las leyes que las respaldan. Desarrollar dinámicas pedagógicas que unan las tradiciones del hogar con la enseñanza legal es vital para derribar temores, empoderar a la juventud femenina y asegurar que crezcan en ambientes libres de amenazas.

Un grupo de 18 niñas y adolescentes de entre 6 y 17 años participó en la preparación de una receta culinaria tradicional, utilizando una masa de tonalidad morada como símbolo internacional del respeto a la mujer. Durante la jornada culinaria, la adjunta de Desarrollo Social, Kenya Barroso, y la presidenta de la Fundación Vida Jurídica, Diyuly Chourio, explicaron el marco legal vigente y los canales de denuncia. Entre los aprendizajes más prácticos de la sesión, las instructoras enseñaron la señal internacional de auxilio con las manos, la cual sirve para pedir ayuda de manera discreta en situaciones de peligro extremo.

Este programa integral busca que las participantes se conviertan en portavoces de la campaña «nuestro cuerpo no se toca» dentro de sus propias comunidades y escuelas. Instituciones municipales como el Instituto de la Mujer y el Consejo de Derechos de Niños y Adolescentes recordaron que mantienen activos sus equipos de psicólogos y abogados para dar resguardo inmediato a las víctimas. Al cierre del evento, las beneficiarias, representadas por la joven Endrimary Bracho, compartieron los alimentos preparados y celebraron la oportunidad de aprender sobre su seguridad en un espacio lleno de cariño y protección.
Cierre reflexivo
Pintar la masa de una arepa de color violeta es una metáfora hermosa para sembrar conciencia en la mesa familiar. Cuando le enseñamos a una niña a alzar la mano y defender su dignidad, no solo estamos protegiendo su presente, sino que estamos formando a la mujer fuerte y segura que mañana transformará nuestra sociedad.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo/FUNDANIS