(Ciclo Informativo).- El Gobernador del Estado Zulia, Luis Caldera, inauguró la Escuela Básica Estadal Juan Fernández en el emblemático Hito Fronterizo número 1 de la Guajira. Esta obra estratégica consolidó la soberanía nacional y garantizó el derecho a una educación digna e intercultural para los niños wayuu en el extremo más septentrional del país.

En el corazón de la comunidad indígena Aipiapá, donde la geografía marca el inicio del territorio venezolano, la gestión regional entregó un complejo de infraestructura que trascendió lo educativo. El proyecto no solo contempló la entrega de la escuela con espacios modernos y dotados, sino que incluyó la rehabilitación total de la iglesia local y la creación de un módulo de encuentro comunitario.
Uno de los avances más significativos fue la implementación de energía solar, asegurando que el plantel y sus áreas adyacentes cuenten con un servicio eléctrico estable y sostenible, adaptado a las condiciones climáticas de la zona. Esta intervención formó parte de una gira de trabajo que el mandatario zuliano desplegó en el Municipio Indígena Bolivariano Guajira para dar respuesta inmediata a las necesidades del pueblo.

Durante el acto protocolar, el Gobernador Caldera destacó que este logro fue posible gracias al despliegue de las Bricomiles y la unidad cívico-militar. «Hoy es un día histórico porque en el Hito número 1, donde nace la Patria, estamos sembrando educación y futuro», afirmó el líder regional, quien estuvo acompañado por la Alcaldesa María Elena Beltrán y el General de Brigada José Viloria, Comandante del Comando Zonal 11.
La Alcaldesa Beltrán enfatizó que estas acciones reivindicaron los derechos constitucionales de una población históricamente vulnerable. Por su parte, la Lideresa Comunitaria Elsa Fernández celebró que los 53 niños y niñas de la zona ahora cuenten con un refugio de aprendizaje «a todo dar», eliminando las barreras que antes dificultaban su formación académica dentro de su propio territorio ancestral.

La culminación de la Escuela Juan Fernández se alineó con las políticas del Ejecutivo Nacional para fortalecer la presencia institucional en las zonas fronterizas. Bajo las directrices de la administración central, se priorizó un enfoque de respeto absoluto a los usos y costumbres del pueblo wayuu, asegurando que la educación pública llegue con calidad y pertinencia cultural hasta el último rincón de la geografía zuliana.
Allí donde el desierto se funde con el Caribe y el mapa dibuja su primer aliento, la educación se convirtió en el nuevo hito de resistencia. La Escuela Juan Fernández no es solo cemento y pupitres; es el eco de los ancestros que ahora encuentran en la energía del sol el combustible para los sueños de su descendencia. En este rincón de la Guajira, la soberanía dejó de ser un concepto de papel para transformarse en el brillo de los ojos de 53 niños que, desde hoy, escriben la historia de Venezuela con tinta de dignidad y aroma a tierra propia.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia