Ciclo Informativo

Niñas gaiteras brillan en final del festival nacional

 (Ciclo Informativo, junio 2026). Las pequeñas artistas Ariagni Rojas y Sol Bohórquez destacaron con su talento en la gran final del Segundo Festival Nacional de Gaitas Infantil y Juvenil. El concierto se realizó en el Teatro Baralt de Maracaibo en homenaje al músico Neguito Borjas. El evento reunió a miles de personas para aplaudir las potentes voces de las niñas que lograron los máximos galardones de la competencia tradicional.



La música tradicional del estado Zulia requiere de nuevas generaciones que asuman la responsabilidad de mantener vivas sus costumbres locales. La competencia musical busca servir como una vitrina pública para descubrir y motivar a las jóvenes promesas que habitan en los sectores populares. Al abrir las puertas de los grandes teatros a la infancia, el municipio fomenta la identidad regional, aleja a los jóvenes del ocio y asegura el futuro de la gaita en el país.

La final del torneo mostró un elevado nivel de ejecución artística sobre el escenario del Teatro Baralt. La pequeña Ariagni Rojas, de apenas nueve años de edad, conmovió al jurado calificador al cantar la pieza clásica Por qué mamacita junto a la escuela Astolfo Romero, ganando el primer lugar en su categoría. Por otra parte, la joven Sol Bohórquez, de trece años y alumna de la escuela Heriberto Molina, deslumbró al lucir una manta guajira para interpretar el tema Señora Gaita. En la misma agrupación brilló el músico Renny Larrazábal, un cuatrista de dieciséis años que controló los nervios de la tarima para alcanzar la victoria comunitaria. Los alumnos recibieron certificados oficiales del Instituto Municipal de la Gaita Ricardo Aguirre (IMGRA) que premian su constancia en los ensayos.



Las triunfadoras expresaron su inmensa alegría y confirmaron su deseo de consolidar carreras profesionales como gaiteras de corazón al llegar a la adultez. Los organizadores explicaron que el éxito de estas niñas convalida la efectividad de las escuelas de música gratuitas que funcionan en las escuelas públicas locales. Las autoridades planifican potenciar las becas de estudio y los talleres de canto para que más niñas de las barriadas vulnerables puedan cumplir sus metas artísticas en los próximos meses.



Cierre Reflexivo

La voz de una niña que canta con orgullo sus raíces tiene la fuerza necesaria para transformar el futuro de toda una comunidad. Ver a la juventud cambiar los teléfonos por un cuatro o una tambora es una prueba de que nuestra cultura sigue viva y llena de esperanza. Apoyar los sueños de estas pequeñas artistas es el camino más tierno para construir una sociedad más sensible, unida y orgullosa de su propia historia.


Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo