(Ciclo Informativo, mayo 2026). En una sesión histórica realizada en el Museo de Artes Gráficas Luis Chacón, la Cámara Municipal de Maracaibo aprobó en primera discusión la reforma total de la ordenanza de creación del Instituto Municipal del Ambiente (IMA). Esta iniciativa legal busca otorgar autonomía financiera y administrativa al ente, permitiéndole ampliar sus competencias para garantizar una ciudad más limpia, sostenible y con recursos propios para su mantenimiento.

La normativa vigente databa de 1999 y limitaba las funciones del IMA casi exclusivamente al cuidado de áreas verdes, dejando de lado una visión integral del ecosistema urbano. Con el crecimiento de Maracaibo, se hacía urgente un marco legal que permitiera al instituto actuar con mayor fuerza. La reforma no es solo un cambio de papeles; es la base para que el organismo pase de ser un ente reactivo a un rector ambiental con capacidad de generar ingresos y responder con rapidez a las necesidades de las 18 parroquias.
El concejal Luis Morillo, quien presidió la sesión, destacó que la autonomía permitirá al IMA dotar mejor a sus trabajadores y percibir recursos directos a través de tasas por servicios técnicos, certificaciones y multas calculadas según la tasa del BCV. Janner Pérez, presidente del instituto, agradeció el respaldo unánime de los ediles, quienes valoraron su gestión en conjunto con el poder comunal.

Entre las grandes novedades del proyecto destaca la creación del Observatorio Municipal de Ambiente, una unidad científica para generar mapas de riesgos y registros de infractores. Además, se institucionaliza la figura de los Guardianes Ambientales y se otorga potestad de fiscalización para sancionar ruidos molestos, botes de agua o mala disposición de desechos, contando incluso con el apoyo de la fuerza pública para hacer cumplir la ley.
Concejales como María Arcaya y Judith Colman coincidieron en que este avance permitirá al alcalde Giancarlo Di Martino consolidar su meta de convertir a Maracaibo en la «Primera Ciudad de Venezuela». El próximo paso será llevar este instrumento a una consulta pública nacional, donde los ciudadanos podrán conocer y opinar sobre las nuevas facultades del instituto, asegurando que la gestión ambiental sea transparente y participativa.
Cierre reflexivo:
El aire que respiramos y la limpieza de nuestras calles son el reflejo de la salud de nuestra sociedad. Al fortalecer al IMA, no solo se aprueba una ordenanza, se está blindando el derecho de cada marabino a vivir en un entorno digno y preservado para las futuras generaciones. Una Maracaibo autónoma en su cuidado ambiental es una ciudad que florece con orden, respeto y conciencia ciudadana.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo