(Ciclo Informativo, mayo 2026) Bajo el resplandor del amanecer en la Avenida El Milagro, la Ciclovía dominical de Maracaibo se transformó este domingo en un escenario de afecto y salud. En una iniciativa impulsada por el IMDEPREC, cientos de mujeres que recorrieron el trayecto desde la Plaza El Ángel recibieron una rosa como símbolo de reconocimiento a su labor materna, convirtiendo la jornada deportiva en un emotivo jardín rodante frente a las riberas del Lago.

La Ciclovía se ha consolidado como el pulmón recreativo de la ciudad, pero este domingo trascendió lo deportivo para tocar lo humano. Según Daniela Jiménez, presidenta del IMDEPREC, la propuesta —sugerida por la Dra. Ana Clara Barboza de Di Martino— buscó enaltecer a la mujer que equilibra la disciplina atlética con la crianza de sus hijos. Este gesto subraya que la maternidad es una fuerza dinamizadora que impulsa una sociedad más sana, activa y conectada con sus espacios públicos.

El habitual recorrido, que se extiende hasta la estación de servicio La Calzada, se tiñó de rojo vibrante con la entrega de flores a las participantes que caminaban, trotaban o pedaleaban. El despliegue organizativo garantizó un entorno seguro donde la juventud y la experiencia compartieron el asfalto. Figuras como Ilai Abreu, de 62 años, y jóvenes como María Méndez, coincidieron en que estos espacios son «regalos divinos» que permiten conquistar una vida atlética en medio de un ambiente de paz y fraternidad ciudadana.

El alcance de la Ciclovía marabina atrae incluso a habitantes de otros municipios, como el caso de Eliana Gómez, quien viaja semanalmente desde Ciudad Ojeda para sumarse a la actividad. Testimonios de madres como Dayana Franco refuerzan que el deporte es una herramienta de bienestar sin límite de edad. La municipalidad proyecta mantener y fortalecer estos despliegues dominicales, entendiendo que la recreación segura es un derecho que eleva la calidad de vida y fomenta el encuentro familiar en la capital zuliana.

Cierre reflexivo
Pedalear con una rosa en la mano es la metáfora perfecta de la madre marabina: fuerte ante el esfuerzo y delicada en su entrega. Este domingo, Maracaibo no solo se movió por salud, sino que latió con el orgullo de quienes dan vida y ejemplo. Al final del trayecto, queda la satisfacción de saber que el bienestar físico y el amor familiar son la ruta más segura hacia la construcción de una ciudad que valora sus raíces y cuida su futuro con cada paso.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo/IMDEPREC