(Ciclo Informativo, mayo 2026). Con el firme propósito de respaldar el talento tecnológico de la región, el Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (CPNNA) desplegó una jornada especial de permisología para los estudiantes zulianos. Esta iniciativa garantiza que los jóvenes talentos viajen de forma segura y legal a las Olimpiadas de Robótica Creativa 2026, fortaleciendo el desarrollo científico desde la capital zuliana.
La robótica no es solo el futuro, es el presente de una juventud marabina que destaca por su ingenio y capacidad de innovación. Facilitar estos trámites administrativos es un paso crucial para que las barreras burocráticas no detengan el avance de nuestro «Semillero Científico». Al dar cumplimiento a la LOPNNA, la gestión municipal no solo protege legalmente a los menores, sino que también valida y motiva sus aspiraciones académicas, permitiéndoles representar a la ciudad con orgullo y tranquilidad.

Jackeline Rodríguez, coordinadora del CPNNA, detalló que se están autorizando 88 permisos de viaje con destino a Coro, estado Falcón, donde se llevará a cabo la fase regional de la competencia. El proceso, que contó con el apoyo de Fundacite, ha sido diseñado para ser ágil y efectivo; representantes como Katiuska Zambrano, de la U.E. Salto Ángel, resaltaron la fluidez del operativo. Los requisitos fundamentales incluyeron partidas de nacimiento, fotos tipo carnet y los datos de identidad de los acompañantes, asegurando un registro impecable de cada participante.

Este despliegue no es un hecho aislado, sino que forma parte de un ciclo de 22 jornadas realizadas por el consejo en diversas instituciones emblemáticas como Los Robles, el Colegio Claret y el Instituto Niños Cantores. Hasta la fecha, se han gestionado más de 1.800 permisos dentro de los planteles y cerca de 600 en operativos externos, demostrando una capacidad de respuesta masiva ante las necesidades de las instituciones educativas.

Más allá de las olimpiadas, el CPNNA mantiene un despliegue permanente en las parroquias más vulnerables, llevando incluso jornadas de presentación extemporánea para garantizar el derecho sagrado a la identidad. La meta es que cada niño y adolescente de Maracaibo cuente con su documentación al día, proyectando una ciudad donde el cumplimiento de la ley y el apoyo al conocimiento científico vayan de la mano para construir una sociedad más preparada.
Cierre reflexivo:
Detrás de cada permiso firmado, hay un sueño que se pone en marcha hacia la excelencia. Ver a nuestros jóvenes prepararse para competir con robots creados por ellos mismos nos llena de esperanza; apoyarlos en sus trámites legales es la forma en que la ciudad les dice que cree en su talento. Maracaibo no solo exporta calor y alegría, también exporta inteligencia y futuro en cada uno de estos pequeños grandes científicos.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo