(Ciclo Informativo, 03/11/2025). En sinónimo de sanidad 2 niños tocaron la campana de la victoria en el Hospital Universitario de Maracaibo.
Muestras de gratitud con las familias oncológicas en el cuarto encuentro por la vida que se celebró en el recinto hospitalario con las autoridades de salud.

Una vez más desde el acompañamiento en la fe se revive la esperanza con la salida de tratamiento en contra del cáncer de los pacientes: Alaia Anaya y Miguel Villasmil, luego de luchar con recaídas y más 4 años en tratamiento llegó el toque de campana con un colorido especial lleno de milagros y testimonios.

En el presidio la Dra. Oneida Osorio, directora del Hospital Universitario y autoridades de Fundanica y Fundamapou.
Capas de súper héroes, cápsulas de higiene, Torta, regalos, consignas de gratitud, títeres y burriquita la mañana transcurría con un calor particular, ya que las madres y padres de los niños se visualizaron en un futuro toque de campana y así seguir el camino de mostrar las bondades de Dios, por medio de la sanidad.

Inirida Soto, madre de Enma Palma cuenta como su hija salió de esta difícil enfermedad gracias al apoyo médico y al amor en familia, «la fe siempre estuvo en el momento justo para darnos ese alivio espiritual, en circunstancia de adversidad, resaltó Soto.
Alaia Anaya y Miguel Villasmil junto a sus padres en medio de lágrimas de felicidad tocaron la campana y agradecieron a Dios por este día tan significativo para todos los que pasan por la travesía del cáncer.

La Dra. Oneida Osorio, directora del Hospital Universitario de Maracaibo aseguró que los protagonistas son los niños y sus padres por formar parte de las estadísticas que todos quieren escuchar. Agregó Osorio que en este momento «es donde el capital humano visualiza los resultados y se llena de alegría, ante sus esfuerzos por salvar vidas».

La tradición se hizo presente con el lanzamiento de los globos al cielo, en el que Yeslany Dávila, Presidente de Fundamapou pedía a los asistentes solicitar al cielo sanidad masiva en un conteo de amor por los que se han ido al cielo recientemente de los hospitales oncológicos a causa de la enfermedad.

Cortesía/ Prensa- Fundamapou