(Ciclo Informativo, junio 2026). Un impactante siniestro ficticio conmovió a conductores y peatones en el norte de la ciudad, como parte de una campaña de educación ciudadana de la Alcaldía de Maracaibo. La actividad recreó un choque fatal con el fin de sensibilizar a la población sobre los riesgos de la imprudencia vial y promover el respeto absoluto a las leyes de tránsito.

Los accidentes en las avenidas locales representan una de las principales causas de ingresos de emergencia en los hospitales del municipio. El exceso de velocidad, las luces rojas ignoradas y el consumo de alcohol al volante siguen destruyendo hogares enteros en segundos. Ante esta dura realidad, el gobierno municipal diseñó una estrategia pedagógica en la calle para impactar la conciencia pública y frenar de forma drástica las alarmantes cifras de colisiones urbanas.

El simulacro se llevó a cabo en la intersección de la Avenida Universidad con la Avenida 22, justo en los alrededores del Cuartel Libertador y la Universidad del Zulia (LUZ). La puesta en escena recreó con exactitud la crudeza de un choque automovilístico fatal. El gran despliegue unió los esfuerzos de diversos organismos de seguridad y rescate.
El Director de Seguridad Ciudadana, Capitán Marcos Amaya, explicó en el lugar que la meta es sembrar una cultura de prevención que cuide los límites de velocidad y el rayado peatonal. Asimismo, el General Engerbert Atencio, jefe de los bomberos locales, detalló que cada minuto de educación en el asfalto se traduce en tragedias evitadas en el futuro.

Los ciudadanos atrapados en el tráfico atrapado por la escena reaccionaron con asombro ante el realismo del evento. El conductor Gustavo Colina aplaudió la iniciativa tras señalar que es común ver imprudencias graves como familias enteras viajando en una sola motocicleta. La Alcaldía de Maracaibo, bajo la gestión del alcalde Gian Carlo Di Martino, informó que este plan piloto se extenderá con mejoras en la red de semáforos, nuevas demarcaciones en los pavimentos y patrullajes constantes en los principales corredores viales del municipio.
Detrás de cada volante viaja el tesoro más grande de una sociedad, que es la vida de sus ciudadanos. Un semáforo no es una sugerencia de detenerse, es la frontera sagrada entre regresar a casa con los nuestros o dejar una silla vacía para siempre. Asumir la responsabilidad de conducir con madurez es el acto de amor más grande que podemos regalarle hoy a las calles de nuestra amada Maracaibo.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo