(Ciclo Informativo).- El Gobernador del Estado Zulia, Luis Gerardo Caldera, oficializó el pasado miércoles 6 de mayo el ingreso a nómina fija de 915 trabajadores públicos. La medida, enmarcada en el Día del Trabajador, representó un hito de justicia social que buscó dignificar décadas de servicio y garantizar estabilidad laboral dentro de la administración regional.

El Salón de Los Espejos del Palacio de Gobierno sirvió como escenario para un acto que marcó un antes y un después en la gestión pública zuliana. Ante una concurrida audiencia, el mandatario regional destacó que su administración no llegó para desplazar, sino para «ampliar la casa» y consolidar una estructura familiar basada en el respeto y la unidad. Con esta acción, se dejaron atrás antiguas políticas de despidos para dar paso a una era de protección institucional.
El desarrollo de esta iniciativa fue posible gracias a una política de transparencia y lucha contra los privilegios. Caldera enfatizó que, al combatir la corrupción, los recursos estatales rindieron lo suficiente para no solo formalizar estos cargos, sino también para recuperar infraestructuras críticas como escuelas y centros de salud.

Además del pase a nómina, el Gobernador anunció un plan integral de bienestar que incluyó:
- Movilidad estratégica: Activación de tres rutas de transporte en convenio con Metro Maracaibo.
- Salud y nutrición: Implementación de jornadas médicas integrales y la optimización de los comedores laborales.
- Reconocimiento al mérito: Entrega de incentivos especiales a 72 trabajadores por su desempeño excepcional.
El componente emocional de la jornada lo aportaron figuras como Belkis Varela, quien con 35 años de trayectoria, describió el nombramiento como el cierre de un ciclo de entrega total. De igual forma, Mariela Viloria, con más de tres décadas en la Fundación Niño Zuliano, y William Pérez, resaltaron la humildad y cercanía de las autoridades actuales, un factor determinante para devolver la esperanza a la clase obrera que sostiene el engranaje del Estado.

Al final del día, este acto no solo se trató de firmas o decretos; fue el reconocimiento a quienes son la raíz misma de la identidad zuliana. Cada trabajador que hoy cuenta con el respaldo de la estabilidad, representa una fibra del tejido social que mantiene en pie este suelo sagrado. La gestión bolivariana reafirmó así que el Zulia no se construye solo con cemento y hierro, sino con el alma de quienes, con sencillez y constancia, han decidido hacer de esta tierra un hogar de prosperidad bajo el sol incandescente de la justicia.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia