(Ciclo Informativo, mayo 2026). Con la sabiduría que solo dan los años, un grupo de adultos mayores de la parroquia Juana de Ávila se reunió para dar vida a los tradicionales “Soles de Maracaibo”. A través de un taller de tejido artesanal promovido por la municipalidad, los integrantes del círculo “Tiempos Felices” transforman hilos en obras de arte, demostrando que el talento y la identidad zuliana se mantienen más vivos que nunca en la tercera edad.

Preservar los oficios ancestrales es fundamental para que la historia de nuestra ciudad no se pierda en el tiempo. El tejido de los soles, un encaje delicado y complejo que forma parte del patrimonio cultural del Zulia, encuentra en nuestros abuelos a sus mejores guardianes. Más allá de la técnica, estas actividades representan una herramienta de salud mental y emocional, ofreciendo a los participantes una razón para mantenerse activos, creativos y conectados con sus raíces.
El encuentro tuvo lugar en el Centro Deportivo y Cultural La Trinidad, donde las risas y las historias personales se entrelazaron con los hilos. Bajo la guía de Iria Rojas, experta en tejido de la Alcaldía, los abuelos utilizaron materiales reciclados, como tapas de plástico, para fabricar sus propios bastidores.
Neidis Alarcón, presidenta del instituto encargado de la atención al adulto mayor (IMAAM), destacó que estas jornadas son parte de una visión humanista del alcalde Giancarlo Di Martino, enfocada en brindar espacios de socioproductividad y estimulación cognitiva para los abuelos de las 18 parroquias.La actividad no solo fomenta la destreza manual, sino que también incentiva la movilidad física, ya que muchos de los participantes caminan desde sus hogares para asistir. El proceso es pausado y respetuoso con el ritmo de cada alumno, convirtiendo el aprendizaje en una terapia grupal donde se comparten vivencias mientras se perfecciona el arte del encaje originario de La Villa del Rosario.
El objetivo final de estos talleres es empoderar a los adultos mayores como emprendedores. La municipalidad ya proyecta la realización de exposiciones especiales donde los abuelos podrán mostrar y comercializar sus piezas terminadas, dándoles el reconocimiento que merecen. Este esfuerzo asegura que el arte de los soles no solo sea un recuerdo del pasado, sino una fuente de orgullo y sustento para quienes hoy lideran este renacer cultural en sus comunidades.
Cierre reflexivo:
En cada sol tejido hay un pedacito del alma de Maracaibo y una lección de paciencia de nuestros mayores. Ver sus manos trabajar con tanta dedicación nos recuerda que la vejez no es el final de un camino, sino una nueva etapa para brillar y seguir aportando belleza al mundo. Al final, estos hilos no solo forman un encaje, sino que tejen una red de amor y respeto que sostiene la historia de nuestra ciudad.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo
