(Ciclo Informativo, mayo 2026) Con la participación de más de 4.000 niños y jóvenes, este sábado se dio inicio al II Festival Infantil y Juvenil de la Gaita en el Palacio de los Eventos. El certamen, organizado por la Fundación «Gaiteros de Corazón» en alianza con la Alcaldía de Maracaibo, arrancó con un emotivo homenaje a los 50 años de trayectoria de Abdénago “Neguito” Borjas, consolidando el semillero musical de la región.

Este festival representa el esfuerzo por preservar la identidad cultural zuliana a través de las nuevas generaciones. En un contexto donde la gaita es el patrimonio emocional del estado, la integración de entes como el IMGRA y Fundagraez permite que el talento emergente de las 18 parroquias de Maracaibo tenga una plataforma de proyección profesional. El evento no solo celebra la música, sino que asegura la continuidad de un legado que define la idiosincrasia del occidente del país.

Durante el acto inaugural, el Palacio de los Eventos se llenó a su máxima capacidad para recibir a delegaciones provenientes de distintos puntos del Zulia e invitados de estados como Mérida, Falcón y Carabobo. La dinámica del festival se desarrollará mediante eliminatorias itinerantes por zonas (Norte, Sur, Este y Oeste), donde participan más de 200 escuelas. El cronograma continuará en las comunidades de San Jacinto y Santa Rosa de Agua, con el objetivo de seleccionar a las 15 agrupaciones que llegarán a la gran final en el mes de junio.

El impacto de esta iniciativa trasciende lo artístico, pues involucra a padres, representantes y organismos de seguridad en una estructura logística integral. Las autoridades locales destacaron que este proyecto busca «sembrar» versos en los jóvenes para convertirlos en los futuros referentes de la música regional. La meta es clara: convertir este movimiento en una referencia nacional que fortalezca el orgullo de pertenencia y ofrezca espacios sanos de recreación y formación para la juventud.

Cierre reflexivo:
La mirada de un niño al interpretar un verso es la garantía de que nuestras raíces están más vivas que nunca. Honrar en vida a quienes han dedicado décadas a cantarle a esta tierra es un acto de justicia, pero ver a miles de pequeños tomar ese testigo es un acto de esperanza. La gaita no es solo un género musical; es el latido de un pueblo que se renueva en cada coro y que encuentra en su juventud la melodía perfecta para seguir construyendo futuro.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo
