Ciclo Informativo

FUNDANIS lleva niños al Teatro Baralt en visita guiada

 (Ciclo Informativo, abril 2026). La Fundación Niños del Sol (FUNDANIS) realizó una visita guiada al Teatro Baralt de Maracaibo como parte de sus actividades de formación integral. Participaron 20 niños de la Escuela de Arte y 24 beneficiarios del programa Comedor Escuela. Los asistentes conocieron la historia, arquitectura y funcionamiento del principal patrimonio cultural de la ciudad.

Para un niño que crece en Maracaibo, el Teatro Baralt puede ser solo una fachada imponente que se cruza en el centro. Algo que se ve por fuera, pero que pocos tienen la oportunidad de pisar por dentro. Ese desconocimiento no es culpa de nadie, pero es una pérdida: el Baralt no es un edificio viejo, es el escenario donde la cultura de la ciudad ha respirado durante generaciones. FUNDANIS entendió que acercar a sus beneficiarios a ese espacio no es un paseo, sino un acto de apropiación. Cuando un niño sabe lo que pasa detrás de esas paredes, el teatro deja de ser un monumento inalcanzable y se convierte en un lugar posible.

La actividad se organizó en dos jornadas distintas. En la primera, participaron 20 niños de la Escuela de Arte. En la segunda, 24 niños, niñas y adolescentes del programa Comedor Escuela. Durante el recorrido, los asistentes no solo caminaron por los pasillos: conocieron la arquitectura del teatro, exploraron sus espacios internos y aprendieron cómo se monta una obra de principio a fin. Además, presenciaron una clase y demostración de ballet en vivo, lo que les permitió ver la disciplina y el trabajo que hay detrás de cada función.

Kleyis Vera, coordinadora de Protocolo y Relaciones Institucionales del Teatro Baralt, expresó su satisfacción: «Encantada de recibirlos y mostrarles los espacios para que conozcan la historia del teatro». Para ella, fomentar el reconocimiento de los patrimonios culturales de la ciudad es una tarea que vale la pena.

Para los niños, estar en el Baralt fue mucho más que una salida del colegio. Ángel Fernández, beneficiario del programa Comedor Escuela, lo resumió con una imagen poderosa: «Me gustó mucho conocer la tarima y el camerino donde se preparan los artistas». Ese detalle no es menor. Ver el camerino es entender que los artistas son personas reales que se preparan, que se ponen nerviosas, que respiran antes de salir a escena. Eso humaniza el arte y lo acerca.

Nelio Rodríguez, profesor de Arte de FUNDANIS, calificó la experiencia como muy satisfactoria porque los niños conocieron el origen del teatro y su historia. No se trata solo de mirar, sino de comprender que cada función es el resultado de un trabajo colectivo, tanto delante como detrás del telón.

La proyección de FUNDANIS es clara: seguir promoviendo actividades que fortalezcan el aprendizaje, la creatividad y el acceso a la cultura. Porque un niño que conoce el Teatro Baralt no solo guarda un recuerdo bonito. Guarda la certeza de que la cultura también es para él.


Cierre Reflexivo

Hay lugares que uno pasa todos los días sin entrar. El Teatro Baralt, para muchos marabinos, es uno de ellos. Pero cuando un niño cruza esas puertas y descubre los camerinos, la tarima y el telón, algo cambia. Ya no es solo un edificio bonito. Es el sitio donde los artistas se transforman, donde la música suena distinta, donde la imaginación encuentra un escenario de verdad. FUNDANIS no llevó a 44 niños a dar una vuelta. Los llevó a apropiarse de un pedazo de la historia de su ciudad. Y ojalá que muchos de ellos, dentro de unos años, no solo vuelvan como espectadores, sino como protagonistas.


Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo