Ciclo Informativo

Primera Muestra Sociocultural reunió a más de 300 niños en el Teatrino Catatumbo

(Ciclo Informativo, febrero 2026). El arte y la cultura popular se tomaron el Centro Cultural Teatrino Catatumbo con la Primera Muestra Sociocultural de Talentos Marabinos, una iniciativa de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo que convirtió a la parroquia Idelfonso Vásquez en un escenario de creatividad, identidad y encuentro comunitario. Con la participación de más de 300 niños y niñas, la jornada ofreció teatro, arte circense, exposiciones de pintura, tejidos, música en vivo y expresiones indígenas, en el marco del programa «Cultura en Movimiento con los Talentos Artísticos en los Territorios Comunales». Un espacio seguro y alegre donde las nuevas generaciones demostraron que el talento marabino florece en cada rincón de la ciudad.



La cultura no es un lujo, es un derecho. Y en Maracaibo, ese derecho se está ejerciendo desde las bases, desde las comunas, desde los territorios donde el arte puede ser una herramienta de transformación social. El Teatrino Catatumbo, inaugurado durante la primera gestión de la primera dama Ana Clara Barboza de Di Martino como «La Casa de los Niños», volvió a cumplir su vocación al recibir esta primera muestra sociocultural, demostrando que los espacios públicos, cuando son recuperados y puestos al servicio de la comunidad, pueden convertirse en semilleros de talento y esperanza.

La actividad ofreció un variado programa que permitió a niños, niñas, jóvenes y adultos disfrutar de expresiones artísticas que resaltaron los usos, costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas, en un ambiente de integración y alegría. La magia del teatro, el arte circense, las exposiciones de pintura y tejidos, la recreación infantil, la música en vivo y las expresiones del nicho etnolingüístico llenaron de color y vida el Teatrino Catatumbo. El impacto directo en más de 300 niños y niñas fue evidente: sus sonrisas, su participación entusiasta, su orgullo al representar sus tradiciones, fueron la mejor prueba de que el arte, cuando llega a los barrios, transforma realidades.



El Director de Cultura, Ramón Colina, expresó el sentido profundo de la iniciativa: «Esta primera muestra sociocultural es un reflejo del talento y la creatividad que florecen en nuestras comunidades. Desde la Alcaldía seguimos apostando por el arte como herramienta de transformación social, resistencia colonial y soberanía desde las comunidades».

La niña Yomili González, participante, compartió su emoción con palabras que resumen el espíritu de la jornada: «Me gustó mucho esta actividad y dar la bienvenida y actuar en la obra de teatro representando nuestra cultura wayúu». Su orgullo al representar sus raíces es el orgullo de toda una comunidad.

Alex Arévalo, representante del Instituto Autónomo del Poder Popular para los Pueblos y Comunidades Indígenas del municipio Maracaibo (IAPCIMA), destacó la importancia de estos espacios: «Este tipo de actividades nos llena de orgullo porque nuestros niños y niñas tienen un espacio seguro para expresarse y crecer sanamente. La articulación con las instituciones demuestra que juntos podemos fortalecer la cultura y la identidad de nuestro pueblo».



Beise Petit, directora de Comunas de la Alcaldía, resaltó el carácter colectivo del logro: «Esta iniciativa, articulada con las comunas, permite proyectar la creatividad de los artistas locales; fortalecer la identidad marabina; y consolidar la participación popular en la construcción de espacios culturales».

El Teatrino Catatumbo, concebido como «La Casa de los Niños», demostró una vez más su vocación de servicio a la infancia y la comunidad. En un contexto donde los espacios públicos seguros y de calidad son cada vez más necesarios, este centro cultural se consolida como un refugio para la creatividad y un punto de encuentro para las familias de la parroquia Idelfonso Vásquez y sus alrededores.



Hay lugares que nacen con un propósito, y el Teatrino Catatumbo nació para ser la casa de los niños. Esta primera muestra sociocultural no hizo más que confirmarlo: más de 300 niños y niñas encontraron en ese espacio la oportunidad de expresarse, de crear, de sentirse orgullosos de sus raíces. Detrás de cada obra de teatro, de cada pintura, de cada tejido, hay una historia de esfuerzo y dedicación, pero también hay una política pública que entiende que la cultura es tan importante como el asfalto o la electricidad. Porque un niño que aprende a valorar su identidad, que se sube a un escenario a representar su cultura wayúu, que ríe y juega en un espacio seguro, es un niño que crece con autoestima, con pertenencia, con esperanza. Y cuando ese niño sea adulto, recordará que hubo un gobierno que le dio un lugar para ser feliz. Esa es la verdadera transformación.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo