(Ciclo Informativo, abril 2026). Transformar el centro histórico de la ciudad en un aula abierta es el propósito fundamental de la Ruta Patrimonial de la Fundación Tranvía de Maracaibo. En esta oportunidad, 60 estudiantes del Colegio Santo Cristo recorrieron los principales espacios patrimoniales de la ciudad a bordo del emblemático transporte turístico, en una experiencia educativa que combinó historia, cultura y recreación.
La educación no ocurre solo dentro de las aulas. El centro histórico de Maracaibo, con sus casonas, iglesias y museos, es un libro abierto que espera ser leído por las nuevas generaciones. La Ruta Patrimonial del Tranvía convierte ese libro en una experiencia viva, permitiendo que los jóvenes conecten con la historia de su ciudad de una manera dinámica y significativa.

El itinerario permitió a los jóvenes adentrarse en la memoria histórica de Maracaibo, comenzando en la Casa de la Capitulación, donde recibieron una lección sobre soberanía. Luego visitaron la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Por primera vez, la ruta incorporó el Museo Rafael Urdaneta, espacio dedicado al prócer zuliano, donde los estudiantes pudieron apreciar objetos personales, documentos históricos y relatos que definen su vida, fortaleciendo su sentido de identidad y pertenencia.
Esthefania Contreras, presidenta de la Fundación Tranvía, destacó que estas rutas buscan consolidarse como parte fundamental de la formación educativa. Invitó a los colegios interesados a solicitar información a través de Instagram o WhatsApp. La ruta incluye degustación de cepillados Snow y productos de TOM, y cuenta con guías especializados que animan el recorrido para hacerlo más atractivo.

Cierre reflexivo:
Una clase de historia que se sube a un tranvía y recorre las calles donde ocurrieron los hechos. Una lección sobre soberanía impartida en la Casa de la Capitulación. Un encuentro con Rafael Urdaneta a través de sus objetos personales. La Ruta Patrimonial del Tranvía no es un paseo turístico más; es una herramienta pedagógica que convierte la ciudad en un museo viviente. Los 60 estudiantes del Colegio Santo Cristo no solo aprendieron sobre su historia; la sintieron. La degustación de cepillados y la animación de los guías no son detalles menores: son la prueba de que aprender puede ser divertido. Y cuando el aprendizaje es divertido, se queda grabado en la memoria. La invitación de Esthefania Contreras a más instituciones educativas es una oportunidad para que la próxima generación de marabinos crezca conociendo y valorando su patrimonio. Porque no se puede amar lo que no se conoce. Y el Tranvía de Maracaibo está ayudando a que los jóvenes conozcan y, con suerte, amen un poco más su ciudad.
Esthefania Contreras, presidenta de la Fundación Tranvía de Maracaibo, informó que 60 estudiantes del Colegio Santo Cristo participaron en la Ruta Patrimonial, recorriendo los principales espacios históricos de la ciudad.
Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo