(Ciclo Informativo).- La Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL) reactivó su tienda tipo I en la Parroquia Manuel Manrique de Tía Juana, una reapertura estratégica que garantizó el acceso inmediato a productos de la cesta básica y proteínas a precios solidarios para más de 2.400 hogares del Municipio Simón Bolívar en el Estado Zulia.

El retorno de este espacio de soberanía alimentaria representó un logro crucial para la subregión Costa Oriental del Lago, rescatando una infraestructura clave que permaneció inactiva y que ahora regresó para blindar la seguridad alimentaria de la zona. El acto oficial de reinauguración estuvo liderado por el Gobernador de la entidad, Luis Gerardo Caldera, en compañía de la Alcaldesa Yesika Alcántara, junto a autoridades de la Secretaría de Alimentación y el Poder Popular Organizado.
Durante el despliegue, el Mandatario Regional destacó el esfuerzo articulado entre los distintos niveles de gobierno para consolidar la puesta en marcha de este establecimiento. Según detalló Caldera, la operatividad de este abasto surtirá de forma directa a 2.471 familias agrupadas en cuatro circuitos comunales de la Capital Municipal, gracias a la gestión conjunta con la Autoridad Única de Alimentación, Rafael Bracho, y el Gerente Territorial de PDVAL, Yober González.

Por su parte, la Alcaldesa Yesika Alcántara manifestó el orgullo de la comunidad por recuperar una instalación de alto impacto para la Parroquia Manuel Manrique, un sector de profunda identidad y tradición petrolera. La mandataria local especificó que el punto y círculo de la tienda abarcará la atención de 37 consejos comunales, asegurando el acceso a bienes esenciales sin intermediarios y a precios justos.
Los líderes de las bases comunitarias también celebraron la reactivación del recinto, aplaudiendo la variedad de víveres y rubros proteicos disponibles en los anaqueles. Elio Ruiz, Jefe de la Unidad de Batalla Bolívar-Chávez (UBCH) de la localidad, reconoció el compromiso gubernamental y extendió una invitación a los residentes de los sectores aledaños para apropiarse de este espacio, asegurando que la oferta de pollo, carne, camarones y artículos de primera necesidad supera las expectativas comerciales y eleva la calidad de vida en el municipio.

Con la reapertura de estos anaqueles, Tía Juana no solo recuperó un centro de abastecimiento, sino un bastión de su propia dignidad comunitaria. En una tierra labrada bajo el sol zuliano y marcada por el pulso de la tradición petrolera, la reactivación de este espacio encendió una nueva chispa de soberanía y pertenencia, demostrando que cuando el poder popular y sus raíces se entrelazan, el alimento se transforma en el combustible sagrado que nutre la esperanza y el futuro de su gente.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia