(Ciclo Informativo).- El Gobernador Luis Gerardo Caldera entregó el jueves 23 de abril, las áreas totalmente rehabilitadas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), Imágenes y Banco de Sangre del Hospital II de Niños de Maracaibo. Esta intervención, enmarcada en el Plan Cayapa de la Salud, optimiza la capacidad de respuesta crítica para la infancia zuliana con tecnología de vanguardia.

La transformación del principal Centro Pediátrico de la Capital Zuliana representó un esfuerzo articulado entre la gestión Regional y el Gobierno Nacional. Con la mirada puesta en la atención de alta complejidad, se priorizó la recuperación de espacios que son vitales para la supervivencia de los pacientes más pequeños de la entidad.
Bajo la premisa de que esta gestión es, ante todo, «una obra cargada de amor», el Mandatario Regional encabezó el acto en compañía de un equipo multidisciplinario. En la entrega participaron la Viceministra del Poder Popular para los Pueblos Indígenas Marianny Romero, la Autoridad Única de Salud Luz Mely Caldera, la Presidenta de Sedezul Hilda Ramírez, y la Directora del Centro hospitalario Neila Soto, juntos al personal médico y de enfermería, reafirmaron el compromiso institucional por dignificar la atención pediátrica en la entidad.

Durante el acto de entrega, el Mandatario Regional detalló los logros alcanzados en áreas clave:
- Unidad de Cuidados Intensivos (UCI): Se habilitaron seis nuevos cupos (tres pediátricos y tres neonatales) equipados con incubadoras de traslado y monitores de última generación.
- Unidad de Imágenes y Rayos X: Modernización total de los equipos para diagnósticos precisos y gratuitos.
- Hospitalización I: Rehabilitación de 12 camas diseñadas bajo un concepto de confort para el binomio paciente-familiar.
- Servicios auxiliares: Optimización del Banco de Sangre para garantizar el suministro oportuno de hemoderivados.

Más allá de los equipos médicos, el plan abordó fallas estructurales históricas. Se instalaron 95 toneladas de aire acondicionado para climatizar la emergencia y se impermeabilizaron 420 metros de techo. Además, se renovaron los sistemas de iluminación y las redes de aguas blancas y servidas.
Caldera aprovechó la ocasión para anunciar la reactivación del despacho constante de alimentos e insumos de limpieza. «Estamos garantizando la alimentación de los pacientes, especialmente de aquellos con estancias prolongadas», puntualizó, reconociendo además la labor incansable de los «héroes y heroínas» de bata blanca que sostienen el sistema público.

Cada monitor que enciende y cada sala que se ilumina en este hospital representan una promesa cumplida con el futuro del Zulia. Esta obra, más que cemento y tecnología, es un refugio de vida donde la ciencia se abraza con la ternura para proteger el sueño de nuestros niños. En el corazón de Maracaibo, la salud vuelve a ser un derecho que florece, asegurando que el mañana crezca sano, fuerte y cobijado por el amor de su gente.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia