Ciclo Informativo

Maracaibo pionera: Aprueban Ordenanza del Sistema de Cuidados

(Ciclo Informativo, marzo 2026). En una sesión que quedará registrada como un hito en la historia legislativa de la ciudad, el Concejo Municipal Bolivariano de Maracaibo aprobó por unanimidad, en segunda discusión, la Ordenanza para la Implementación y Coordinación del Sistema de Cuidados, convirtiendo a la capital zuliana en la primera ciudad del país en contar con un marco legal que dignifica y visibiliza el trabajo de las cuidadoras, especialmente aquellas que durante décadas han sostenido silenciosamente la vida en las comunidades más vulnerables del oeste y en los pueblos indígenas.



El trabajo de cuidados ha sido, históricamente, una labor invisibilizada. Quienes cuidan de niños, ancianos, enfermos o personas con discapacidad lo hacen, en su inmensa mayoría, sin reconocimiento social, sin protección legal y sin acceso a políticas públicas que alivien su carga. Se trata de un trabajo que recae desproporcionadamente sobre las mujeres, y que en sectores populares y comunidades indígenas se convierte en una tarea titánica que absorbe tiempo, salud y oportunidades. La nueva ordenanza busca cambiar radicalmente esa realidad.


Desarrollo de la aprobación

El debate se realizó capítulo por capítulo, con la participación activa de los ediles, quienes analizaron cada artículo con la conciencia de estar construyendo un instrumento pionero. La ordenanza establece lineamientos claros para que el Ejecutivo municipal diseñe y ejecute políticas públicas orientadas a:

  • Visibilizar y dignificar el trabajo de las cuidadoras.
  • Coordinar acciones entre las distintas instancias del Estado para garantizar el bienestar de quienes cuidan y de quienes son cuidados.
  • Priorizar a las comunidades del oeste de Maracaibo y a los pueblos indígenas, donde la labor de cuidados es especialmente intensa y poco reconocida.
  • Alinear estas políticas con las Siete Transformaciones y el debate nacional sobre la Ley de la Mujer, asegurando coherencia con los marcos legales y estratégicos del país.

La voz de la presidenta

Dessiree Fernández, presidenta del Concejo Municipal, expresó con emoción el significado de esta aprobación: «Estamos dando pasos agigantados en la humanización de la ciudad, sin exclusiones y buscando lo mejor para todos los maracaiberos y maracaiberas». Calificó el momento como un paso «hermoso y humano» hacia la justicia social, destacando que Maracaibo se convierte así en referente nacional en materia de políticas de cuidado.

Impacto esperado

La ordenanza no es un documento simbólico. Establece mecanismos concretos para que el gobierno municipal actúe. Entre sus efectos esperados se encuentran:

  • La creación de programas de formación y apoyo para cuidadoras.
  • El reconocimiento formal de su labor, abriendo puertas a posibles beneficios sociales.
  • La articulación con otras instancias para garantizar una red de protección integral.
  • La sensibilización de la sociedad sobre la importancia del trabajo de cuidados.


Cierre reflexivo:

Hay trabajos que no generan facturas ni aparecen en las estadísticas económicas, pero sin ellos la sociedad simplemente colapsaría. El trabajo de las cuidadoras es uno de esos. Son las manos que levantan a un niño al amanecer, las que sostienen a un anciano en la noche, las que acompañan a un enfermo en la madrugada. Son manos que no descansan, que no cobran horas extras, que no reciben reconocimiento. Hasta hoy. Con la aprobación de esta ordenanza, Maracaibo da un paso gigante hacia la justicia social. No se trata solo de un texto legal; se trata de decirles a esas mujeres que su labor importa, que su esfuerzo es visible, que no están solas. Y cuando Dessiree Fernández habla de «humanización de la ciudad», está diciendo precisamente eso: que una ciudad humana es aquella que cuida a quienes cuidan. Maracaibo, pionera nacional en esta materia, le muestra al país que otro modelo de desarrollo es posible. Uno que no mide su éxito solo en kilómetros de asfalto, sino en la calidad de vida de quienes sostienen la vida misma.


Cortesía-Prensa/Cámara Municipal de Maracaibo