(Ciclo Informativo, junio 2026).- El Gobernador Luis Caldera transformó la realidad de la Costa Oriental del Lago al inspeccionar la culminación de un colector de aguas pluviales en Cabimas. Esta obra de infraestructura hidráulica resolvió de forma definitiva los históricos desbordamientos que golpeaban a los sectores populares de la Parroquia Carmen Herrera durante la temporada de lluvias.

Por décadas, las familias de los sectores más vulnerables de Cabimas padecieron las severas consecuencias de las precipitaciones entre agosto y noviembre. Para revertir esta situación de raíz, se articuló un esfuerzo técnico y financiero sin precedentes entre la Gobernación del Zulia, la Alcaldía de Cabimas e Hidroven. La meta compartida fue devolverle la tranquilidad y la seguridad habitacional a miles de ciudadanos a través de la ingeniería local.
El proyecto original experimentó una ampliación estratégica de última hora. Gracias al incremento presupuestario otorgado por el Ejecutivo regional, se añadieron 60 metros extra de tuberías de alta resistencia y nuevos cajones de registro. Con esta modificación, el sistema de drenaje se extendió a casi 240 metros lineales de longitud, sustituyendo los viejos conductos de 36 pulgadas por unos modernos de 48 pulgadas de diámetro, capaces de soportar grandes caudales.

Durante el despliegue técnico, el Gobernador Luis Caldera enfatizó la importancia de la unificación institucional:
“Pasamos revista a esta gran obra de control de inundaciones en la comunidad Buena Vista. Se ejecutó un canal de drenaje de 230 metros lineales que constituye un esfuerzo de la ingeniería municipal y las comunas, diseñado para garantizar que nuestro pueblo no sufra más los embates de las fuertes precipitaciones”.

Por su parte, el Alcalde de Cabimas, Frank Carreño, celebró el impacto inmediato de las labores, asegurando que gracias a los nuevos cajones de mantenimiento se le otorgó total fluidez al sistema. Las autoridades confirmaron que, tras las recientes lluvias, no se registraron anegaciones en sectores históricamente críticos como El Campito, Miraflores y Campo Blanco.
Al final, el rugir del agua ya no significará temor, sino renovación. Con la consolidación de este coloso de concreto bajo la tierra de la Costa Oriental del Lago, la comunidad de Buena Vista sepultó el fantasma de las inundaciones para abrazar un porvenir más digno. Esta obra no solo canaliza corrientes pluviales; siembra las raíces de un arraigo colectivo donde el bienestar común fluye con la misma fuerza y claridad que el cielo zuliano tras la tormenta.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia