(Ciclo Informativo, junio 2026).- Una Mega Jornada de Atención Integral abordó este jueves a más de 3.000 familias del pueblo Añú en la Laguna de Sinamaica, Municipio Guajira, un despliegue masivo que unificó esfuerzos gubernamentales para dignificar a las comunidades indígenas del estado Zulia.

Este despliegue social nació como respuesta directa a un diagnóstico previo de necesidades realizado junto a los líderes comunitarios. La iniciativa, coordinada entre el Gobierno Nacional y la Gobernación del Zulia, se ejecutó bajo los lineamientos de la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, y el Gobernador Luis Caldera.
La jornada estuvo liderada por la Primera Dama del Estado, Roselyn López de Caldera, en compañía de la Autoridad Única de Salud, Luz Mely Caldera. Para lograr un abordaje verdaderamente integral, se activó una maquinaria humana que involucró a 17 ministerios y más de 50 instituciones regionales, trabajando codo a codo con el Poder Popular.

El operativo brindó asistencia priorizada en áreas críticas como salud, alimentación, recreación y registro de identidad, devolviendo bienestar a 17 comunidades del pueblo originario Añú que habitan en este emblemático territorio lacustre.
«El día de mañana contaremos con una segunda Jornada Integral en la capital del Municipio Guajira, en la Parroquia Sinamaica, con el fin de extender el beneficio y seguir fortaleciendo la atención no solo al pueblo añú, sino también a la etnia wayúu», anunció López de Caldera, asegurando la continuidad de estas políticas de protección social.

Por su parte, la Autoridad Única de Salud, Luz Mely Caldera, enfatizó el impacto del despliegue médico en la región, el cual no solo ofreció consultas inmediatas, sino que activó un plan de captación para intervenciones quirúrgicas que se ejecutarán en los próximos días. Asimismo, se reforzaron los programas de nutrición y se confirmó que el ambulatorio local se mantiene operativo diariamente para garantizar la continuidad asistencial de los habitantes de la laguna.

Sobre los palafitos que desafían al tiempo, la Laguna de Sinamaica no solo recibió medicinas y alimentos; redescubrió el valor de su propia persistencia. El agua, que para el pueblo Añú es origen, camino y sustento, reflejó el rostro de un Estado que navega hacia sus raíces. Al final de la jornada, entre el murmullo del viento sobre los techos de enea y el brillo del sol lacustre, quedó sembrada la certeza de que la justicia social ha llegado para quedarse en el corazón mismo de nuestra identidad ancestral.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia