Ciclo Informativo

IMASUR despliega vacunación contra fiebre amarilla en San Francisco

(Ciclo Informativo, marzo 2026). En el marco del plan nacional de vacunación contra la fiebre amarilla impulsado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el Instituto Público Municipal de San Francisco (Imsasur) activó el Plan Luciérnaga para aplicar dosis gratuitas a la población del municipio. Todos los martes, desde las 5:00 p.m. hasta las 9:00 p.m., el estacionamiento del ayuntamiento sureño se convierte en un punto de atención donde niños y adultos pueden protegerse no solo contra la fiebre amarilla, sino también contra otras enfermedades prevenibles, en una acción articulada entre el gobierno nacional, regional y municipal que prioriza la salud preventiva y el bienestar colectivo.



La fiebre amarilla es una enfermedad viral hemorrágica transmitida por mosquitos, endémica en varias regiones de América Latina. Ante el brote registrado en distintas zonas del país, el gobierno nacional activó un plan de vacunación preventiva en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud. El pasado 25 de febrero, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el afianzamiento del proceso tras reunirse con representantes de la OPS y autoridades sanitarias, con el objetivo de proteger a la población y contener la propagación del virus. En San Francisco, la respuesta no se hizo esperar.

El Plan Luciérnaga, nombre que evoca la luz que guía en la oscuridad, fue activado por Imsasur para facilitar el acceso a la vacunación en horario nocturno, permitiendo que quienes trabajan durante el día también puedan protegerse. El punto fijo en el estacionamiento del ayuntamiento ofrece:

  • Vacuna contra la fiebre amarilla para niños desde 1 año hasta adultos de 59 años.
  • Dosis de pentavalente, polio oral, polio IPV, SRP y toxoide diftérico.
  • Evaluaciones cardiovasculares.
  • Desparasitación.

El doctor Yohendry Luzardo, autoridad única municipal de Salud y presidente de Imsasur, explicó el alcance de la iniciativa: «Desde el Instituto, a través del departamento de epidemiología e inmunización, estamos trabajando para brindar una atención preventiva, siguiendo el llamado de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, bajo los lineamientos del gobernador Luis Caldera y del alcalde Héctor Soto para combatir la fiebre amarilla y brindar atención gratuita».



La población ha respondido positivamente al llamado. Wilson Machado, quien acudió a recibir la vacuna toxoide diftérico, valoró la iniciativa: «Es importante protegerse y prevenir enfermedades. Agradezco que estas jornadas se realicen en el municipio porque facilitan el acceso a la salud para todos».

Marcelina Mahum, vacunada contra la fiebre amarilla, expresó su tranquilidad tras recibir la dosis: «Me siento más tranquila al saber que estoy protegida. Invito a la comunidad a que asista y aproveche este beneficio gratuito».

Ambos testimonios reflejan una realidad: cuando el Estado acerca los servicios de salud a la comunidad, la prevención se vuelve posible incluso para quienes tienen recursos limitados.

Además del punto fijo en el ayuntamiento, los equipos de salud se mantienen desplegados en jornadas comunitarias y visitas casa a casa, garantizando que ningún sanfranciscano quede sin acceso a la vacuna. Esta estrategia de territorialización de la salud es clave para alcanzar a las poblaciones más vulnerables y dispersas.



Cierre reflexivo:

Prevenir una enfermedad es siempre más humano y menos costoso que tratarla. El Plan Luciérnaga, con su horario nocturno y su despliegue territorial, entiende que la salud no puede esperar a que el ciudadano tenga tiempo para buscarla; debe ser el Estado quien salga a su encuentro. Las vacunas aplicadas, las evaluaciones realizadas y las desparasitaciones ejecutadas no son solo números en un informe: son familias que duermen más tranquilas sabiéndose protegidas, niños que crecerán sanos, adultos mayores que no enfrentarán complicaciones prevenibles. La articulación entre el gobierno nacional, regional y municipal demuestra que, cuando hay voluntad política, la salud deja de ser un privilegio y se convierte en un derecho. Y mientras Imsasur siga desplegado cada martes, San Francisco estará un paso adelante en la lucha contra la enfermedad.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de San Francisco