(Ciclo Informativo, abril 2026).- Gobernación del Zulia, Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, Bomberos, Protección Civil y Seguridad Ciudadana activaron un despliegue inmediato para atender la acumulación de agua en el centro de la ciudad, específicamente en el distribuidor Jesús Enrique Lossada. Las intensas lluvias comenzaron desde las 5 de la mañana del sábado 25 de abril.
El distribuidor Jesús Enrique Lossada es una de las arterias más transitadas del centro de Maracaibo. Cuando colapsa, no solo se inunda una calle: se paraliza un pedazo de la ciudad. La lluvia que comenzó a las 5 de la mañana del sábado puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades. Pero también puso a prueba un trabajo que viene de atrás: tres meses de monitoreo constante en sitios estratégicos como la Calle Arismendi, el Cajón de la Vega y la Cañada Morillo. Ese trabajo preventivo, dijeron las autoridades, fue la diferencia entre una contingencia manejable y un caos mayor.

El Alcalde Giancarlo Di Martino acudió personalmente al centro de la ciudad, acompañado por Bomberos de Maracaibo, Seguridad Ciudadana, Policía Municipal y Protección Civil. El problema puntual fue el colapso de los drenajes del viaducto ubicado en la Avenida Libertador. En coordinación con el gobernador Luis Caldera y su equipo, se desplegaron máquinas vacuum para extraer el agua acumulada.
Di Martino explicó que Maracaibo tiene más de 96 afluentes que, en casos de emergencia, requieren abordaje conjunto entre el gobierno regional y la municipalidad. Gracias al trabajo articulado con la comunidad organizada, la mayoría de estos afluentes han sido intervenidos para prevenir mayores inconvenientes.

El alcalde fue claro: «Hemos superado esta lluvia sin complicaciones, y eso es gracias a un trabajo preventivo que hemos hecho en las cañadas». Pero también aprovechó para hacer un llamado contundente a los ciudadanos: no usar las cañadas como basurero. «Si obstruyen las cañadas con basura no podrá circular el agua y por consiguiente al llover habrá inundaciones», advirtió.
La proyección es más ambiciosa. A partir del lunes 27 de abril, junto con la gobernación, se realizarán trabajos complejos en materia de ingeniería para solventar el desbordamiento en la zona y dignificar el territorio. No se trata solo de bombear agua cuando llueve, sino de rediseñar los puntos críticos para que el agua nunca vuelva a acumularse donde no debe.
El mensaje final del alcalde fue de optimismo medido: la ciudad resistió esta vez, pero la lucha contra las inundaciones es diaria y requiere del esfuerzo de todos.

Cierre Reflexivo
5 de la mañana: La lluvia despertó a Maracaibo con furia. Para cuando la mayoría abrió los ojos, los equipos de emergencia ya estaban en la calle. El distribuidor Jesús Enrique Lossada, ese gigante de concreto que tantas veces se ha rendido ante el agua, esta vez no pudo con la prevención. El trabajo de tres meses en las cañadas rindió frutos, pero el alcalde lo dijo sin rodeos: la basura sigue siendo la enemiga. De nada sirve limpiar si el ciudadano ensucia. A partir del lunes vienen obras de ingeniería más complejas. Pero la obra más difícil, la que no se ve, es la de convencer a cada marabino de que una cañada no es un basurero. Esa batalla, la de la conciencia, todavía está en juego.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo