(Ciclo Informativo).- El Gobernador del Zulia Luis Gerardo Caldera, participó el 31 de marzo en la Misa Crismal en la Catedral Metropolitana de Maracaibo. Este evento, clave en la Semana Santa, destaca la unión espiritual de la comunidad y la renovación del compromiso de los sacerdotes en la región.

La Misa Crismal, celebrada en la Catedral Metropolitana de Maracaibo, volvió a reunir a la comunidad católica en un momento de profunda espiritualidad y reflexión. Este evento, realizado en el marco de la Semana Santa, es un pilar en la tradición religiosa zuliana, donde se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos que acompañarán las ceremonias sacramentales del año.
En esta significativa ceremonia, el Arzobispo de la Arquidiócesis de Maracaibo, Monseñor José Luis Azuaje, presidió la misa, resaltando la importancia del acto para la fe católica. Durante la celebración, el Gobernador Luis Caldera, junto a la Primera Dama Roselyn López de Caldera, manifestó su apoyo a los sacerdotes, quienes renovaron sus promesas sacerdotales en un acto que unió a los ocho arciprestazgos de la diócesis.

“Esta es una misa que consolida la atención de los sacerdotes zulianos en cada una de sus parroquias», declaró Caldera quien destacó que la Gobernación del estado Zulia está comprometida en fortalecer los lazos de trabajo y coordinación con la Iglesia, promoviendo así el bienestar espiritual de todos los zulianos.
La Misa Crismal no solo tiene un significado religioso, sino que también simboliza la cohesión de la comunidad zuliana. Los aceites bendecidos en esta ceremonia son utilizados en importantes ritos, como los bautizos, confirmaciones y unciones de los enfermos, asegurando que cada rincón de la Arquidiócesis reciba la bendición durante todo el año. Esta tradición resuena en el corazón de los feligreses, recordando la vitalidad de la fe en la vida cotidiana.

Así, en la Catedral de Maracaibo, las oraciones se elevaron como incienso, entrelazando almas y corazones en una comunión más allá de lo terrenal. Cada vela encendida representaba una esperanza, un deseo de luz en medio de la penumbra, un recordatorio de que en el tejido de la comunidad, la fe es el hilo que une a cada ser en un hermoso tapiz de pertenencia y espiritualidad.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia