(Ciclo Informativo).- Liderazgo zuliano y movimientos sociales se congregaron en el BCV para respaldar la inocencia de la pareja presidencial y exigir justicia internacional.

Desde el corazón de Maracaibo, el Estado Zulia alzó su voz en una jornada de fe y convicción política. El auditorio del Banco Central de Venezuela (BCV) fue el escenario de una oración matutina donde diversos sectores sociales y gubernamentales se unieron para pedir por la pronta liberación del Presidente Nicolás Maduro Moros y la Primera Dama Cilia Flores, reafirmando el apoyo popular ante el proceso judicial que enfrentan en el exterior.
El Gobernador del Zulia, Luis Caldera, encabezó el encuentro destacando que esta movilización espiritual es el reflejo de una defensa legal y ética inquebrantable. Caldera fue enfático al señalar que las acusaciones carecen de sustento real, calificando el proceso como una detención arbitraria que atenta contra la institucionalidad del país.

“Ratificamos la inocencia y la decencia del presidente. Este es un juicio sin sentido; los supuestos hechos que lo llevaron a ser un prisionero de guerra en Estados Unidos se han ido desmoronando, pues las mismas autoridades han admitido la inexistencia de las estructuras delictivas mencionadas”, afirmó el Mandatario Regional.
Para las autoridades regionales, la resolución de este conflicto pasa necesariamente por el respeto estricto al derecho internacional. Mientras el proceso avanza, la consigna en el Zulia es la paz y el diálogo, pero con una firmeza institucional que no admite retrocesos. El gobernador subrayó que la unidad del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), junto a las comunas y alcaldías, ha sido el muro de contención que ha garantizado la estabilidad nacional frente a las presiones externas.

Bajo el sol radiante de la tierra del Coquivacoa, esta jornada no fue solo un acto político, sino un rito de pertenencia. En cada plegaria se sintió el latido de un pueblo que entiende la lealtad no como una consigna, sino como un destino compartido. El Zulia, con su fuerza lacustre y su fe inamovible, se convierte hoy en el epicentro de una esperanza que trasciende fronteras: la convicción de que la verdad, como el alba sobre el Relámpago del Catatumbo, siempre termina por disipar las sombras de la injusticia.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia