(Ciclo Informativo, abril 2026). La Alcaldía Bolivariana de Maracaibo entregará las llaves de la ciudad a los peloteros Wilyer Abreu y Jackson Chourio. El anuncio lo hizo el Alcalde Giancarlo Di Martino durante la visita del Trofeo de Campeones Mundiales a la capital zuliana. La ceremonia será en octubre.

Jackson Chourio
Venezuela nunca había ganado un Clásico Mundial de Béisbol hasta marzo pasado. Durante décadas, el país cosechó frustraciones y eliminaciones tempranas. Esta vez, la selección rompió la historia al vencer a potencias como Japón y Estados Unidos en su propio territorio. Para Maracaibo, cuna de grandes ligas, el logro tiene un sabor especial: dos de sus hijos fueron protagonistas. La entrega de llaves no es un gesto menor: representa el máximo honor que puede otorgar esta municipalidad.
El anuncio ocurrió el 20 de abril, cuando el trofeo mundial llegó a Maracaibo como parte del “Tour de La Victoria”. Frente a la comunidad, Di Martino confirmó que en octubre ambos beisbolistas recibirán las llaves de la ciudad. Abreu selló su nombre en la historia con jonrones decisivos: uno de tres carreras contra Japón y otro en la final ante Estados Unidos. Chourio, pese a jugar con una lesión en la mano izquierda, brilló a la defensiva y con un elevado de sacrificio impulsó la primera carrera venezolana del torneo, anotada por Ronald Acuña Jr. Ambos nacieron en Pequeñas Ligas marabinas.

El homenaje envía un mensaje claro a la niñez y juventud de Maracaibo: el esfuerzo y la disciplina tienen recompensa. Di Martino destacó que el equipo campeón fue “profundamente disciplinado y profundamente religioso”, cualidades que permitieron vencer a gigantes del béisbol. La proyección es mantener viva la memoria de esta hazaña para inspirar a futuras generaciones de peloteros zulianos. Además, la gira del trofeo seguirá por todo el país para que Venezuela siga celebrando.
Cierre reflexivo
Detrás de cada llave que se entrega hay una puerta que se abre. En octubre, cuando Wilyer Abreu y Jackson Chourio reciban ese metal en sus manos, no será solo un acto protocolar. Será el abrazo colectivo de una ciudad que los vio crecer con un bate y un guante, y que hoy los mira con orgullo porque le devolvieron lo más valioso: la certeza de que lo imposible también se puede vestir de vinotinto.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo