Cada gota que fluye del nuevo pozo es memoria de lucha y promesa de dignidad

(Ciclo Informativo). – La esperanza vuelve a brotar en El Manzanillo. Tras casi cuatro décadas de padecer la falta de un suministro estable, 350 familias de la parroquia Francisco Ochoa pronto contarán con agua potable gracias a la culminación del segundo pozo de agua dulce, construido por la Alcaldía Bolivariana de San Francisco bajo la gestión del Alcalde Héctor Soto.
El proyecto forma parte de un plan integral que contempla la construcción de cuatro sistemas de extracción en la zona, una promesa asumida con la comunidad y que avanza con el trabajo articulado entre la Dirección de Aguas y Asuntos Acuíferos del municipio y la Empresa Regional Sistema Hidráulico Planicie de Maracaibo (Planimara). La obra representa un paso decisivo para garantizar el acceso al vital recurso, dignificando la vida de cientos de familias que durante años enfrentaron la sequía y sus consecuencias. Con esta acción, la Alcaldía reafirma su compromiso de transformar las condiciones de vida de los sanfranciscanos, llevando soluciones concretas a los sectores más necesitados.

Esta alianza ha permitido avanzar de manera coordinada y eficiente en la atención de la crisis hídrica local. El director de Asuntos Acuíferos, Ing. Juan Carlos González, destacó que esta obra responde a una planificación sostenida: “Como nos lo ha instruido nuestro alcalde bolivariano Héctor Soto, estamos trabajando para dar respuesta al problema del vital líquido. Este logro es resultado de un trabajo planificado y en equipo, desde los estudios hasta las pruebas y perforación. En pocos días, otras 350 familias de El Manzanillo contarán con agua en sus hogares”.
Por su parte, el presidente de Planimara, Ing. Armando Portillo, explicó que con este segundo pozo ya serían 600 las familias que dispondrán del servicio de manera continua, sumando las 250 que actualmente reciben agua del primer pozo puesto en marcha por la alcaldía. «Lo característico de estas obras es que están construidas entre 25 y 45 metros al nivel de las aguas del Lago de Maracaibo, y aun así emanan agua dulce. Esto representa una solución definitiva para esta comunidad, cuya ubicación dificulta la atención por red convencional”, expresó.

Los vecinos expresaron su satisfacción. Yamarys Reverol celebró el impacto positivo que tendrá esta obra en su economía familiar: “Gracias a este pozo ya no tendremos que comprar más agua. Es un alivio para nuestro bolsillo y una tranquilidad para nuestras vidas”.
Como parte del plan integral de gestión acuífera, la municipalidad también rehabilitó y reactivó nueve pozos en los sectores Jobo Alto, Jobo Bajo, Manantiales III, Andrés Bello Nueva Jerusalén, Andrés Bello I, Marosabel de Chávez y Roberto Trujillo, entre otros de la parroquia Los Cortijos, beneficiando directamente a más de 10 mil familias. Con ello, se garantiza un servicio vital y se mejoran significativamente las condiciones sanitarias y de vida en la zona.
Tanto la construcción de nuevos pozos como la recuperación de la infraestructura existente se consolidan como pilares fundamentales de la gestión del alcalde Héctor Soto, orientada a optimizar los servicios públicos y elevar la calidad de vida de los sanfranciscanos.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de San Francisco