Ciclo Informativo

Plan Cayapa gasificó hogares de 2250 familias en Maracaibo

(Ciclo Informativo, junio 2026).- El Plan Cayapa del Gas consolidó la instalación del servicio de gas licuado por tubería en la Parroquia Luis Hurtado Higuera de Maracaibo, una obra priorizada por el poder popular que transformó la realidad de 2.250 familias zulianas al conectarlas directamente con el recurso energético.

 

 

La ejecución de este proyecto nació directamente de la voluntad ciudadana, al consolidarse como una de las propuestas más votadas por los propios vecinos durante la pasada Consulta Popular Nacional. Esta iniciativa de infraestructura buscó saldar una deuda histórica de servicios públicos en la capital zuliana, devolviendo la dignidad a sectores vulnerables mediante el trabajo articulado entre el Gobierno Nacional y las bases comunales.

 

Las labores técnicas en el terreno estuvieron lideradas por 13 brigadas operativas encargadas de la interconexión de las redes. El Gobernador del Estado Zulia, Luis Gerardo Caldera, inspeccionó personalmente el despliegue en el Sector Almawin donde se activó el beneficio inmediato para las primeras 300 viviendas  junto a José Gómez, Representante de Pdvsa Gas, y Giovanny Mazzorca, miembro del Servicio Desconcentrado de Gas de la Alcaldía de Maracaibo.

 

 

Durante el recorrido, el Mandatario Regional enfatizó que este esfuerzo conjunto con el Presidente Nicolás Maduro y la Vicepresidenta Delcy Rodríguez no se detendrán en esta localidad, confirmando que el Plan Cayapa se trasladará próximamente al Sector El Samide, en la Parroquia Antonio Borjas Romero, para ejecutar la sustitución de cilindros deteriorados.

 

Para los habitantes de Luis Hurtado Higuera, la llegada del gas por tubería significó el fin de largas jornadas de incertidumbre. La sólida organización del circuito comunal fue el motor que permitió agilizar los trabajos.

 

Testimonios de la comunidad reflejaron el profundo cambio en la calidad de vida. Dariana Villalobos, vecina del sector, recordó las severas rutinas de madrugada a las que se sometía para recolectar leña, un esfuerzo que hoy queda en el pasado al poder encender su cocina con total normalidad. Asimismo, Érika Socorro, otra de las habitantes favorecidas, describió el alivio de abandonar el uso diario del carbón y las bombonas, agradeciendo el constante acompañamiento de los líderes comunitarios que hicieron posible este logro.

 

 

Al encenderse la primera hornilla en Almawin, el fuego azul no solo iluminó los hogares, sino que avivó la esperanza colectiva de un pueblo que transformó la resistencia en bienestar. Aquella densa humareda del carbón y la leña, que por años empañó el amanecer de las madres marabinas, se disipó finalmente para dar paso a la justicia social; un logro con sello comunal que arraiga a los vecinos a su tierra y demuestra que, cuando el territorio se organiza, la dignidad florece desde sus propias raíces.

 

Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia