(Ciclo Informativo, junio 2026). Un creador plástico de diecisiete años terminó de moldear una figura de dos metros de altura dedicada al beisbolista Luis Aparicio Montiel. La estructura metálica cubierta con arcilla muestra los movimientos del único deportista del país que logró entrar al templo de las leyendas mundiales. El proyecto, financiado por la Alcaldía de Maracaibo, busca rescatar el orgullo de la región y motivar a los jóvenes en los barrios populares.

El olvido de los héroes locales hace que los niños crezcan sin conocer los triunfos de sus antepasados en la región zuliana. Mantener viva la memoria de las figuras de la pelota es una tarea de gran valor para la educación de las nuevas generaciones. Al colocar estas figuras decorativas en las calles transitadas, el gobierno municipal rescata la identidad del pueblo y enseña que la disciplina permite vencer cualquier obstáculo en la vida.

La estatua gigante fue fabricada por Josué Benjamín Figueroa, un muchacho que trabaja la plastilina desde su infancia y tiene gran fama en las redes sociales. El plan diseñado por el alcalde Giancarlo Di Martino incluye colocar dos monumentos iguales en zonas claves de la capital. La primera efigie adornará las calles de la parroquia Santa Lucía, lugar donde nació el jugador, y la otra se fijará en las tribunas del Estadio Alejandro Borges. Los obreros del municipio también reparan este parque de pelota para construir un salón de exhibición con los trofeos del campocorto.

Los paseos históricos aumentarán las visitas de turistas extranjeros y reactivarán los comercios de comida en los alrededores de los estadios remodelados. Los maestros usarán el museo para dar clases sobre las hazañas de Aparicio, quien ganó el premio al mejor debutante en el año 1956 y alzó la Serie Mundial en 1966. Los ingenieros del ayuntamiento informaron que las bases de concreto estarán listas en pocas semanas para fijar las estructuras metálicas antes de las fiestas anuales de la ciudad.
Cierre Reflexivo
El barro moldeado por los dedos de un joven nos enseña que las grandes historias de nuestra tierra se quedan grabadas para siempre en el corazón del pueblo. Una estatua en el parque es un hermoso recordatorio para que los muchachos entiendan que con esfuerzo se puede llegar a lo más alto del mundo. Proteger estos monumentos es un deber de todos los vecinos, para seguir sintiendo un profundo orgullo de vivir bajo el sol de nuestra amada Maracaibo.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo