(Ciclo Informativo, junio 2026). La Alcaldía Bolivariana de Maracaibo activó un despliegue de supervisión ambiental en las 18 parroquias de la ciudad para optimizar el funcionamiento de los drenajes antes de la temporada de lluvias. El abordaje institucional, coordinado por el Instituto Municipal del Ambiente (IMA) y el IMAU, contempla la limpieza de los ramales críticos y la ejecución de asambleas vecinales para frenar el arrojo indiscriminado de desechos domésticos en las quebradas locales.

Este plan preventivo busca mitigar los riesgos de inundaciones y proteger la salubridad de los hogares marabinos ante el ciclo de precipitaciones. La municipalidad enfoca sus esfuerzos en erradicar la anarquía ambiental mediante el diseño de estrategias conjuntas con el poder popular organizado. Las autoridades advirtieron que las labores de infraestructura y dragado pierden efectividad si los ciudadanos continúan utilizando estos cauces naturales como vertederos improvisados de basura y escombros.
Las gerencias de operaciones se desplegaron prioritariamente en los sectores Los Pescadores y Santa Rosa de Agua para programar rutas fijas de recolección de residuos en áreas que ya habían sido saneadas previamente. Paralelamente, el presidente del IMA, Janner Pérez, encabezó inspecciones en el barrio Brisas del Sur de la parroquia Manuel Dagnino, donde se detectó una acumulación de desperdicios domésticos ocasionada por el transporte informal en carretas, lo que motivó una intervención de fiscalización inmediata.

Bajo los lineamientos del alcalde Giancarlo Di Martino, el IMA y el IMAU trabajan articuladamente con los consejos comunales y las UBCH para captar los desacatos a las normas de convivencia urbana. Las instituciones informaron que establecerán horarios estrictos de recolección comunitaria para ofrecer alternativas viables a los residentes. Asimismo, las mesas técnicas ambientales mantendrán las charlas de concientización para consolidar un compromiso vecinal duradero con el mantenimiento de los espacios públicos.

Cierre Reflexivo
Prevenir contingencias durante la temporada de lluvias es una responsabilidad compartida que empieza en la conciencia de cada hogar. Mantener los cauces de agua limpios no es solo una tarea de mantenimiento urbano, sino un acto de solidaridad indispensable para resguardar la seguridad y los bienes de nuestros propios vecinos. Sumar voluntades para mantener nuestra ciudad limpia y ordenada es la única vía para convivir en un entorno verdaderamente seguro, humanista y protegido.
Cortesía/Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo/ IMA