(Ciclo Informativo).- El Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez cobró vida el pasado sábado 30 de mayo, con la gran exposición de clausura de los talleres socioproductivos orientados a la tercera edad. La Gobernación del Estado Zulia lideró este encuentro que reconoció la constancia de los abuelitos de la región, impulsando su independencia económica y bienestar social mediante el aprendizaje formal.

Esta iniciativa se consolidó como una respuesta directa a las políticas de atención integral que el Ejecutivo regional promueve para dignificar a la población de la edad de oro. Con el antecedente de semanas de dedicación en las barriadas locales, el programa buscó transformar el tiempo de retiro en una etapa de participación activa, devolviéndoles a los participantes su rol como dinamizadores de la economía familiar y comunitaria.
El evento estuvo encabezado por el Gobernador de la entidad, Luis Caldera, junto a la Primera Dama y Presidenta de la Fundación Casa del Abuelo, Roselyn López de Caldera. Ambos Mandatarios recorrieron los diversos módulos de exhibición, donde se constató el talento alcanzado por las delegaciones de diferentes parroquias en oficios tradicionales y técnicos, tales como peluquería, repostería, panadería, pintura, tejido y manualidades.

Durante el despliegue se efectuó la entrega formal de certificados que acreditaron los nuevos saberes de los participantes. Roselyn López de Caldera manifestó el profundo orgullo institucional de presenciar la culminación de estas jornadas, calificando las herramientas otorgadas como verdaderas ventanas de encuentro que demuestran que la vitalidad reside en el espíritu.
Por su parte, el Mandatario Regional, Luis Caldera, enalteció la disciplina de las abuelas y abuelitos, asegurando que sus logros representan la mayor recompensa para la gestión pública. El Gobernador asumió el compromiso de multiplicar el alcance de estos núcleos formativos en toda la geografía zuliana, garantizando así un envejecimiento activo, productivo y con plenas garantías sociales.

La jornada también se vistió de fiesta con una variada agenda cultural que incluyó danzas típicas y expresiones artísticas en vivo. Los productos artesanales manufacturados por los propios adultos mayores no solo adornaron el recinto, sino que marcaron el inicio formal de nuevos emprendimientos locales nacidos desde el seno de sus comunidades, demostrando la vigencia de sus capacidades laborales.

Al apagarse las luces del escenario, quedó suspendido en el aire del Lía Bermúdez el eco de las risas y la vibración de una gaita que se niega a envejecer. Las manos que hoy mostraron un pan horneado o un tejido perfecto son las mismas que labraron los cimientos de esta tierra; manos sabias que, bajo el cielo infinito del Zulia, demostraron que la vejez no es el ocaso de la vida, sino el resplandor dorado de un árbol que sigue dando frutos. En cada certificado entregado se resguardó un trozo de identidad colectiva, la certeza de que el saber popular es eterno y que el amor por el terruño se siembra todos los días con la persistencia de los que nunca dejan de soñar.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia