(Ciclo Informativo).- La Gobernación del Zulia concluyó con éxito la restauración integral de la Casa Museo Gabriel Bracho en Los Puertos de Altagracia, un rescate patrimonial histórico que devolvió el brillo al hogar natal del máximo exponente del realismo social venezolano para salvaguardar la memoria artística de la región.

El histórico inmueble, declarado Patrimonio Cultural del Estado Zulia, resguardó desde siempre la esencia creadora de Gabriel Bracho (1915-1995). Este célebre artista plástico transformó el lienzo en una trinchera de denuncia política y dignificación de las clases trabajadoras, convirtiendo su propia residencia nativa en el epicentro de una corriente artística de valor universal.
El avanzado deterioro que amenazaba la estructura motivó una intervención urgente para preservar este espacio que define la identidad histórica y el orgullo de la región zuliana.

La ejecución del proyecto estuvo a cargo del Ejecutivo Regional, liderado por el Gobernador Luis Caldera, en un esfuerzo estrictamente coordinado con la Alcaldía de Miranda y el Poder Popular.
El equipo de especialistas, bajo la tutela del Secretario de Cultura, Giovanny Villalobos, a través del Plan de Rescate Patrimonial del Zulia, ejecutó tareas civiles y artísticas de alta complejidad:
- Infraestructura básica: Se realizó la reparación técnica de techos, consolidación de muros y renovación por completo de los sistemas eléctricos.
- Recuperación pictórica: Se aplicó un tratamiento especializado sobre los murales internos y externos, logrando preservar los pigmentos, colores y trazos originales del maestro.
- La gran obra: Se estabilizó el icónico mural “Los Puertos y el Petróleo”, un coloso de las artes plásticas que cuenta con una extensión de 102 metros cuadrados.

«Esta gran obra revirtió años de desatención institucional y le devolvió al estado uno de sus corazones culturales e históricos más importantes», enfatizó Villalobos al concluir las inspecciones técnicas de la entrega.
La trascendencia de la obra caló hondo en los habitantes de Los Puertos de Altagracia. Aracelia Chirinos, custodia del legado y allegada al artista, celebró el despliegue de las manos expertas que intervinieron las salas, destacando que proteger este espacio era una tarea vital para sembrar el orgullo histórico e inspirar a las nuevas generaciones de creadores venezolanos.
Con esta culminación, la Casa Museo reafirmó su rol como un eje de desarrollo turístico y como el testimonio vivo de un creador que conectó el alma del pueblo con las corrientes vanguardistas del siglo XX.

Al encenderse nuevamente las luces de la Casa Museo, los trazos de Gabriel Bracho parecieron recuperar el aliento, fundiéndose con la brisa del Lago y el eterno sol mirandino. Las paredes restauradas ya no solo sostienen techos, sino el espíritu inquebrantable de una estirpe popular que se niega a ser olvidada. En cada pigmento recuperado late el orgullo de un Zulia que abraza sus raíces cósmicas, asegurando que el grito de justicia y el color de su tierra sigan grabados, con fuerza inmortal, en el lienzo de la eternidad.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia