Ciclo Informativo

Luis Caldera rehabilitó 50 kilómetros de la vía Machiques Colón

(Ciclo Informativo).- El Gobernador Luis Gerardo Caldera entregó la recuperación integral del tramo entre el peaje Virgen del Carmen y La Cachamana, una obra estratégica que revitalizó la producción agropecuaria y la movilidad de los pueblos originarios en el Sur del Lago.

 

 

La intervención de esta arteria fundamental formó parte de un plan de infraestructura diseñado para saldar una deuda histórica con los habitantes de la zona. Tras años de deterioro que dificultaban el tránsito, la rehabilitación de estos 50 kilómetros representó un cambio estructural en la dinámica fronteriza y productiva del Estado, devolviendo la seguridad a un eje donde el asfalto es sinónimo de progreso.

 

El impacto de la obra se sintió de inmediato en el sector ganadero, motor económico de la región. Jesús Rodolfo Rincón, Representante del Gremio, calificó la vía como una ruta estratégica para la soberanía alimentaria de Venezuela. Al garantizar una calzada óptima, se eliminaron los retrasos logísticos y los daños mecánicos que antes asfixiaban la distribución de productos lácteos y cárnicos desde el municipio ganadero más importante del país.

 

 

Para las comunidades indígenas y los asentamientos campesinos de la Zona Perijanera, la recuperación de la Machiques-Colón significó el fin del aislamiento. Los testimonios de los pueblos originarios coincidieron en que la gestión de Luis Caldera priorizó la dignidad humana, facilitando el acceso a centros de salud y educación. Por su parte, el sector transporte celebró la reducción de tiempos de viaje, asegurando que ahora el desplazamiento es «rápido y seguro», optimizando la eficiencia de quienes hacen vida tras el volante.

 

Más allá de la ingeniería y el asfalto, esta obra simbolizó el reencuentro de un pueblo con su propia geografía. Cada kilómetro recuperado es un hilo de esperanza que teje de nuevo la identidad de una tierra fértil, donde el Sur del Lago deja de ser una periferia olvidada para convertirse en el epicentro del renacer zuliano. La carretera ahora no solo transporta bienes, sino que conduce el latido de una comunidad que vuelve a transitar con la frente en alto hacia su propio destino.

 

Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia