(Ciclo Informativo, abril 2026).- Por instrucciones del alcalde Giancarlo Di Martino, los cuatro niveles de gobierno adelantan operativos de saneamiento en las cañadas de Maracaibo para despejar cauces y preparar la ciudad ante la llegada de las lluvias. Janner Pérez, presidente del Instituto Municipal del Ambiente (IMA), informó que se intervienen 98 afluentes en todo el municipio, incluyendo puntos críticos como La Cacaíto, Cañada Honda, Cajón La Vega y Puntica de Piedra.

Maracaibo tiene 98 afluentes que cruzan la ciudad como venas. Cuando esos cauces se obstruyen con basura, la ciudad sangra por las esquinas. No es un secreto: cada vez que llueve fuerte, los tapones generan inundaciones que afectan a miles de familias. La instrucción del alcalde Di Martino fue clara: limpiar antes de que caiga la tormenta. No reaccionar, prevenir. El saneamiento de cañadas no es una obra visible como un asfalto nuevo, pero es igual de urgente. Porque de nada sirve una avenida impecable si al lado la cañada está convertida en un relleno sanitario ilegal.
Janner Pérez detalló los frentes de trabajo. En la Cacaíto (tramo de La Morillo) se intervienen tres tramos: Vía Láctea y Chinita, en la parroquia Cristo de Aranza, y Brisas de Sur en Manuel Dagnino. También se trabaja en Cañada Honda (tramo de Arismendi), la cañada Fénix, y en el oeste de la ciudad en las parroquias Venancio Pulgar y Antonio Borjas Romero. En Idelfonso Vásquez, el Cajón La Vega (ramal de la cañada Los Caribes) recibe atención, al igual que La Galletera (tramo de la Cañada Morillo en Cecilio Acosta).

Las tareas incluyen el retiro de desechos sólidos, enseres y monte. También se limpia la cañada Los Pescadores en la Avenida Milagro Norte y el sector Puntica de Piedra en Coquivacoa.
Pérez denunció que, pese al esfuerzo, siguen encontrando personas que arrojan basura sin escrúpulos. En la cañada La Arreaga (parroquia Cristo de Aranza), vecinos captaron el momento exacto en que una persona lanzaba ramas al cauce. «No es que la corriente se lleve la basura, sino que queda atrapada en puentes y genera tapones e inundaciones», explicó.
La lluvia del sábado pasado fue una prueba. Pérez señaló que atendieron puntos críticos como el sector Arismendi, donde se reforzaron puentes, y la vía 114 en Pomona, que presentó problemas y fue despejada. También se enviaron cuadrillas al sector Veritas en la parroquia Bolívar.
El IMA trabaja con apoyo del gobierno nacional y regional. El IARA, por su parte, atiende la limpieza de la cañada Macuto, que atraviesa la Avenida El Milagro y pasa por Santa Lucía, cerca de la Biblioteca Pública del Estado.

«Es un trabajo fuerte, constante, un enorme esfuerzo de maquinarias y hombres y mujeres sin descanso», afirmó Pérez. Y reiteró el pedido: «Pedimos conciencia, más conciencia, evitar botar basura. El alcalde Di Martino está haciendo una inversión en beneficio de la comunidad».
La proyección es mantener el saneamiento de los 98 afluentes de manera permanente, no solo como una respuesta a las lluvias. Pero mientras haya quienes lancen basura de madrugada, la batalla será cíclica.
Cierre Reflexivo
Noventa y ocho afluentes. Decenas de maquinarias. Cuadrillas enteras trabajando sin descanso. Y detrás de todo eso, una persona que en la madrugada lanza ramas a la cañada porque le da pereza llevarlas al camión de la basura. Sencillamente no puede ser. El saneamiento de las cañadas no es un acto de magia, es una batalla diaria contra la inconsciencia. El alcalde Di Martino invierte recursos para limpiar, pero de nada sirve si el ciudadano ensucia. La lluvia va a llegar, eso es seguro. Lo que no debería llegar es la basura que nosotros mismos tiramos. La próxima vez que alguien esté a punto de arrojar algo a una cañada, que recuerde: esa basura no desaparece, se va río abajo y puede terminar dentro de la sala de un vecino. Conciencia, más conciencia, como dice Pérez. Sin ella, ningún operativo será suficiente.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo