(Ciclo Informativo, abril 2026).- El boulevard de Santa Lucía fue el escenario donde más de 600 marabinos celebraron sus raíces y tradiciones al son de la gaita, en una edición especial de «Vive la Retreta». El evento, organizado por la Dirección Municipal de Turismo y FOMUTUR, también incluyó una feria con 26 artesanos y emprendedores locales. La actividad se realizará de forma mensual en distintos puntos de la ciudad.

La gaita no se toca solo en diciembre. En Maracaibo, la gaita es un idioma, una forma de reconocerse, un acorde que hace que dos desconocidos se miren y sonrían. Pero durante años, ese idioma se fue escuchando menos en espacios públicos, replegado a tarimas privadas o a grabaciones viejas. «Vive la Retreta» vino a cambiar eso: a devolver la gaita a la calle, a hacer que los emprendedores tuvieran una vitrina donde mostrar sus productos y a recordar que la cultura también dinamiza la economía. Santa Lucía, cuna de gaiteros, fue el escenario perfecto para esta segunda edición. Y con el compromiso de que el evento sea mensual, la ciudad entera se prepara para recibir la gaita en cada rincón.

La tarde comenzó con los acordes de varias escuelas gaiteras: la Escuela de Gaita Moisés Martínez, la Escuela de Gaita Astolfo Romero, la Escuela de Gaita Luis Oquendo, Los hijos del Saladillo, más las presentaciones especiales de Music Jayc, Gaiteritos de Tata y el grupo musical Pa’ Que Luis. El sonido del furro y la tambora llenaron el boulevard mientras las familias se instalaban en sillas y bancos.
Paralelo a la música, funcionó una feria con 26 artesanos y emprendedores. Mariela Urdaneta, del rubro de joyería artesanal, destacó que esta iniciativa es una oportunidad real, porque en otros eventos no les ofrecen facilidades para participar. Yuliany Méndez, de «Yuyi artesana» (bisutería y tejido artesanal), dijo que gracias a la gestión municipal ha logrado dar a conocer su marca y vender sus productos.
La seguridad fue un componente clave: la Policía Municipal custodió los espacios y se dispusieron ambulancias para atender cualquier eventualidad.

Karen Soto, directora municipal de Turismo, fue categórica: este evento no es aislado, sino un compromiso mensual en cada rincón de la ciudad. La meta es que los ciudadanos abracen su cultura, que se apropien de sus espacios y que el turismo interno se reactive.
Yesmin Romero, presidenta de FOMUTUR, agregó que el evento engloba tanto la música como el emprendimiento, fomentando la economía local de manera directa. Para los artesanos, cada retreta es una oportunidad de vender y darse a conocer. Para las escuelas gaiteras, un escenario donde formar nuevas generaciones. Para los asistentes, una tarde de alegría y pertenencia.

La proyección es que «Vive la Retreta» se consolide como un programa bandera de la ciudad, que recorra parroquias, que lleve la gaita a quienes no pueden ir a los conciertos masivos y que demuestre que la cultura también es una política pública.
Cierre Reflexivo
Seiscientas personas coreando gaitas en un boulevard. Un grupo de emprendedoras mostrando sus joyas y tejidos. Niños bailando al ritmo del furro. Santa Lucía, esa cuna de gaiteros que a veces parecía olvidada, volvió a sonar como en sus mejores épocas. «Vive la Retreta» no es solo un evento, es una declaración de principios: la cultura no es un adorno, es un motor. Y cuando la gaita suena en la calle, cuando los emprendedores pueden vender, cuando las familias se sienten seguras, la ciudad late con otro pulso. El compromiso de hacerlo mensual es la mejor noticia. Porque la alegría no debería tener calendario.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo
