(Ciclo Informativo).- El Gobernador del Zulia entregó la rehabilitación integral de este centro asistencial en la Parroquia San José para garantizar salud gratuita y digna a más de mil familias de la comunidad indígena 3 de Febrero.

La transformación de los servicios públicos en el Municipio Jesús Enrique Lossada alcanzó un nuevo hito con la entrega del Consultorio Popular Tipo II Clementina Urdaneta. En una labor coordinada entre los tres niveles de gobierno y el empoderamiento comunitario, el gobernador Luis Caldera, junto a la viceministra para los Pueblos Indígenas, Mariannys Romero, reinauguró este espacio que pasó de la necesidad a la excelencia asistencial.
El proyecto fue cristalizado gracias a los recursos derivados de las consultas populares, demostrando la eficacia de la autogestión territorial. La infraestructura recibió una intervención total en sus áreas críticas, además de una dotación de insumos y equipos médicos de alta tecnología.

- Población beneficiada: 6.480 habitantes (1.242 familias).
- Servicios activos: Citología, nutrición, desparasitación y medicina general.
- Identidad: Centro 100% indígena con enfoque intercultural.
«Estamos evidenciando el milagro del esfuerzo del Poder Popular. Este espacio es para la dignidad de nuestra gente», afirmó Caldera durante el recorrido, donde estuvo acompañado por el Alcalde Carlos Colina. El Mandatario Regional subrayó que esta obra no es un hecho aislado, sino parte de un abordaje integral que incluyó jornadas de cedulación y Registro Civil para las comunidades más vulnerables.

Jenny Portillo, Lideresa de la Comunidad 3 de Febrero, destacó que el consultorio funcionará como un nodo de protección social. Más allá de la cura de enfermedades, el centro se convirtió en un espacio para la formación de mujeres y la planificación familiar, consolidando un sistema de salud preventivo que llega directamente al hogar a través de los líderes de calle.
La apertura del Consultorio Clementina Urdaneta no fue solo un acto administrativo, sino un acto de justicia para un pueblo que lleva su raíz ancestral en la piel. En cada pared pintada y en cada equipo instalado, reside la promesa cumplida de un futuro donde la salud no es un privilegio, sino un derecho que florece en el corazón de la Parroquia San José. Como un roble que extiende sus ramas para proteger a los suyos, este centro se levanta hoy como el refugio donde la vida vuelve a latir con fuerza para los hijos de esta tierra sagrada.
Cortesía – Prensa Gobernación Bolivariana del Zulia