(Ciclo Informativo, abril 2026). En un paso decisivo para consolidar la prevención ciudadana y garantizar el acceso a la justicia, las funcionarias de Polimaracaibo participaron en una jornada de formación especializada sobre Rutas de Atención y Derivaciones Seguras para mujeres víctimas de violencia basada en género. El taller, organizado por la Dirección de Desarrollo Social a través del Instituto Municipal de la Mujer e Igualdad de Género, busca profesionalizar la respuesta policial y evitar la revictimización.

La violencia de género es una de las problemáticas más graves que enfrentan las mujeres en Venezuela y en el mundo. En Maracaibo, la respuesta institucional ha sido históricamente fragmentada, lo que muchas veces derivaba en revictimización y desprotección. La formación de las funcionarias de Polimaracaibo en rutas de atención y derivaciones seguras es un paso fundamental para garantizar que cada mujer que denuncie reciba un acompañamiento adecuado desde el primer contacto.
El taller estuvo a cargo de la Dirección de Desarrollo Social de la Alcaldía a través del IMMIG, y fue dictado por la doctora María Hernández Royett, destacada defensora y activista feminista por los derechos humanos de las mujeres. La iniciativa forma parte de un plan estratégico de seguridad que prioriza la convivencia pacífica, el fortalecimiento del sistema de Justicia de Paz y la profesionalización del servicio policial.

El enfoque se centró en la importancia de la Justicia de Paz como mecanismo de resolución de conflictos en las comunidades y en la implementación de protocolos que eviten la revictimización. La formación destacó la equidad de género como un pilar fundamental en la labor policial moderna.
Las participantes destacaron su compromiso de transformar la seguridad ciudadana en un espacio de protección real. “Al especializar a nuestras funcionarias en derivaciones seguras, garantizamos que la víctima no solo sea escuchada, sino canalizada correctamente hacia los órganos de justicia y centros de apoyo especializado”, afirmó una de las participantes.

Cierre reflexivo:
Una mujer que denuncia violencia de género no solo necesita que la escuchen; necesita que la orienten, que la protejan, que la acompañen. La formación de las funcionarias de Polimaracaibo no es un taller más; es la construcción de una respuesta institucional más humana y efectiva. Porque cuando una oficial sabe cómo derivar un caso, cuando conoce las rutas legales, cuando evita la revictimización, la víctima siente que el Estado está de su lado. Maracaibo avanza hacia un modelo de ciudad donde el derecho a una vida libre de violencia sea una garantía tangible. Y este paso, el de capacitar a quienes están en la primera línea de atención, es uno de los más importantes. Que cada mujer que denuncie encuentre en Polimaracaibo no solo autoridad, sino también empatía y conocimiento. Ese es el camino. Y ya comenzó.
Cortesía- Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo