Ciclo Informativo

Alcaldía cierra licorera en Raúl Leoni por denuncias vecinales

(Ciclo Informativo, marzo 2026).- Atendiendo las reiteradas denuncias de los habitantes del barrio Raúl Leoni, en la parroquia Antonio Borjas Romero, la Dirección General de Seguridad Ciudadana, en conjunto con SEDEMAT y el Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, procedió al cierre temporal del establecimiento de licores «Pa’ Que el Papa». El local operaba con un permiso provisional vencido y presentaba morosidad tributaria, además de generar alteraciones del orden público que afectaban la sana convivencia del sector. La medida reafirma el compromiso de la gestión del alcalde Giancarlo Di Martino con el reordenamiento urbano y el bienestar de las comunidades.



Durante meses, los vecinos del barrio Raúl Leoni elevaron su voz de protesta por las constantes afectaciones generadas por el establecimiento «Pa’ Que el Papa». La contaminación sónica, las discusiones y riñas en las adyacencias del local se convirtieron en un problema cotidiano que vulneraba la paz y la tranquilidad de las familias del sector. Las denuncias, lejos de ser hechos aislados, reflejaban una situación insostenible que exigía una respuesta contundente por parte de las autoridades municipales.

En un despliegue conjunto, funcionarios de Seguridad Ciudadana, SEDEMAT y Bomberos de Maracaibo se hicieron presentes en el establecimiento para aplicar la medida de cierre temporal. El Director General de Seguridad Ciudadana, Marcos Amaya, explicó las causas técnicas de la intervención: «Estamos desplegados cumpliendo instrucciones precisas de nuestro alcalde Giancarlo Di Martino para velar por la seguridad ciudadana».

Amaya detalló que el local presentaba dos irregularidades fundamentales: un permiso provisional vencido, que dejaba al comercio sin el aval legal necesario para funcionar, y una situación de insolvencia tributaria ante el municipio. «Sin tributos no hay progreso para la parroquia; cada comercio debe ser corresponsable del desarrollo de nuestra ciudad», enfatizó.



La intervención forma parte de las jornadas de fiscalización que la Alcaldía de Maracaibo viene desarrollando para garantizar el cumplimiento de las normas y el reordenamiento urbano. No se trata de acciones aisladas, sino de una política sostenida que busca que todos los actores comerciales respeten las reglas de juego y contribuyan al desarrollo de la ciudad.

«Nuestra labor es garantizar que todos los actores respeten las reglas de juego», puntualizó Amaya, dejando claro que la medida no responde a una persecución arbitraria, sino a la necesidad de velar por el interés colectivo por encima de intereses particulares.



Aunque el comunicado no incluye testimonios directos de los vecinos, las «innumerables denuncias» mencionadas por las autoridades son el reflejo de un malestar acumulado. El cierre del establecimiento representa una respuesta concreta a esas demandas ciudadanas, demostrando que cuando las comunidades se organizan y denuncian, encuentran eco en las instituciones.


Cierre reflexivo:

Una comunidad que denuncia es una comunidad que se respeta a sí misma. Los vecinos de Raúl Leoni alzaron su voz contra un establecimiento que, con su funcionamiento irregular, afectaba su calidad de vida. La Alcaldía de Maracaibo escuchó y actuó. Este cierre temporal no es solo una sanción administrativa; es un mensaje claro de que en Maracaibo no se tolerará que intereses particulares prevalezcan sobre el bienestar colectivo. La ley es la garantía de la convivencia, y cuando se aplica con firmeza, las comunidades recuperan la tranquilidad. Ahora, el barrio Raúl Leoni puede respirar un poco más en paz.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo