(Ciclo Informativo, marzo 2026).- En la Escuela Anselma Pulgar de la parroquia Olegario Villalobos, el alcalde Giancarlo Di Martino ejerció su derecho al voto en la Primera Consulta Popular 2026 y agradeció al pueblo marabino por una jornada extraordinaria de participación ciudadana. Acompañado por habitantes de la comunidad, el mandatario local destacó que este proceso demuestra al mundo la fortaleza de la democracia participativa venezolana, basada en el amor, la paz y la decisión directa de las comunidades sobre los proyectos que transformarán sus territorios.
La Consulta Popular Nacional 2026 no es un proceso electoral común. Es la oportunidad que tiene el pueblo organizado para decidir directamente sobre las obras y proyectos que priorizarán en sus comunidades. En Maracaibo, la jornada transcurrió con una masiva participación que las autoridades calificaron como ejemplar, demostrando que el modelo de democracia participativa impulsado por la Revolución Bolivariana tiene raíces profundas en la conciencia ciudadana.

Giancarlo Di Martino llegó hasta la Escuela Anselma Pulgar acompañado por vecinos de la parroquia Olegario Villalobos, donde ejerció su derecho al voto y aprovechó la ocasión para enviar un mensaje de gratitud y esperanza a todo el pueblo marabino: «Por nuestro mapa de los sueños, gracias de verdad a esta gente, a este pueblo que desde muy temprano, desde ayer en la instalación de las mesas en los centros de votación, gracias a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, gracias a todos los colaboradores, a los enlaces, a las comuneras y comuneros, a las Salas de Autogobierno, por este gran esfuerzo».
El alcalde destacó el significado profundo de esta jornada participativa más allá de las fronteras nacionales: «Hoy le estamos dando al mundo una lección de democracia participativa, esos son nuestros misiles, esa es la democracia de la paz, del amor, de la diplomacia».

Di Martino extendió su agradecimiento a quienes han hecho posible este modelo de participación: «Gracias al Comandante Chávez, gracias presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, gracias a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, y a todo un pueblo». Sus palabras reflejan la continuidad de un proyecto político que ha colocado al pueblo como protagonista de las decisiones que afectan su vida cotidiana.
El mandatario local expresó su convicción de que el camino emprendido llevará a la superación de los desafíos actuales: «Ese alto mando político que hoy por hoy transita por esa dinámica política, económica, social, internacional, que vamos a superar sin lugar a dudas, y más temprano que tarde estaremos nosotros reencontrándonos con nuestro presidente Maduro y su esposa. ¡Venceremos!».
La expresión «mapa de los sueños» utilizada por el alcalde no es una metáfora vacía. Cada proyecto postulado representa una necesidad sentida, una aspiración colectiva, un sueño compartido por una comunidad. Puede ser la rehabilitación de una escuela, el mejoramiento de una cancha deportiva, la instalación de un sistema de aguas o la recuperación de un espacio público. Al votar, cada ciudadano está trazando las coordenadas de ese mapa, definiendo qué sueños se construirán primero.

Cierre reflexivo:
Mientras el alcalde depositaba su voto en la Escuela Anselma Pulgar, miles de marabinos hacían lo mismo en los 221 centros de votación distribuidos por toda la ciudad. Cada voto era una declaración de confianza en el poder de la organización popular, una afirmación de que las decisiones sobre el territorio no deben tomarse en escritorios alejados de la realidad, sino en el corazón de las comunidades. Giancarlo Di Martino lo llamó «democracia de la paz, del amor, de la diplomacia», y tiene razón: en un mundo convulsionado, donde la política suele ser sinónimo de confrontación, Venezuela ofrece el ejemplo de un pueblo que decide sus prioridades en paz, con civismo y esperanza. Los «misiles» de los que habla el alcalde no son de fuego, sino de conciencia. Y están transformando Maracaibo, un sueño a la vez.
Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo