(Ciclo Informativo, marzo 2026). En menos de 24 horas después del cierre de las mesas electorales, los proyectos ganadores de la Primera Consulta Popular 2026 comenzarán a recibir sus recursos directamente en las cuentas bancarias de las comunas. Así lo aseguró Arnoldo Olivares, director general de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, durante un recorrido por los centros de votación para constatar la masiva participación del poder popular. Olivares destacó que cada proyecto seleccionado recibirá 10 mil dólares por parte del Consejo Federal de Gobierno, y que la Alcaldía tiene reservado entre el 20% y 30% de su presupuesto anual para complementar aquellos proyectos que lo requieran, reafirmando el compromiso del gobierno municipal con las decisiones del pueblo.

La Consulta Popular Nacional 2026 no es un proceso electoral convencional. Es la materialización de un modelo de democracia donde el pueblo no solo elige representantes, sino que decide directamente sobre las obras y proyectos que transformarán sus comunidades. En Maracaibo, la jornada se desarrolló con una participación que las autoridades calificaron como «impresionante», demostrando que el poder popular organizado ha comprendido su papel protagónico en la construcción del desarrollo local.
Arnoldo Olivares explicó con precisión el mecanismo de financiamiento que entrará en funcionamiento inmediatamente después del cierre de las mesas: «Inmediatamente que cierren las mesas, salen los consejos comunales y cargan en el sistema y en menos de 24 horas el Consejo Federal de Gobierno baja los recursos a los compañeros y empiezan a ejecutar».

El Director General de la Alcaldía detalló que los fondos son depositados directamente en el Banco de la Comuna, eliminando intermediarios y garantizando que los recursos lleguen íntegros a las organizaciones populares. «Los recursos van directamente al Banco de la Comuna, depositados por el CFG, en este caso son 10 mil dólares», precisó.
La Alcaldía de Maracaibo no se limita a ser espectadora del proceso. Olivares anunció que el gobierno municipal tiene reservado entre el 20% y 30% de su presupuesto anual para apoyar los proyectos que resulten electos: «Nosotros desde Gobierno regional y la Alcaldía de Maracaibo vamos a estar supervisando inmediatamente aquellos proyectos donde no alcance el dinero, en esos casos buscamos la forma de ayudar a culminarlos».
El alcalde Giancarlo Di Martino giró instrucciones precisas para que todo el equipo técnico municipal se mantenga evaluando, supervisando y apoyando a las comunidades en la ejecución de sus proyectos, garantizando que ninguna iniciativa se quede a medio camino por falta de recursos.
Durante el recorrido, Olivares destacó la madurez política demostrada por las comunidades al momento de elegir sus prioridades: «En las parroquias Francisco Eugenio Bustamante y Antonio Borjas Romero se repite la tendencia de priorizar la infraestructura de las unidades educativas». Esta orientación hacia la educación refleja una visión de desarrollo que pone en el centro a las nuevas generaciones.
Los testimonios recogidos en los centros de votación reflejan el sentir colectivo. Yari Duarte, habitante del sector Estrella del Lago, parroquia Antonio Borjas Romero, considera que «votar es la forma democrática para lograr el cumplimiento de los proyectos presentados y ayudar a rehabilitar las comunidades». Ana Acurero planteó la necesidad de mejoras para viviendas, mientras Katiuska Fuenmayor exhortó a sus vecinos a votar para lograr beneficios, especialmente la rehabilitación de viviendas cercanas a la escuela Tepishi Talashi.

José Luis Martínez, miembro de la comuna Unidad, Lucha, Batalla y Victoria por Siempre, explicó que cuentan con 15 sectores y que todos fueron llamados a participar para mejorar su territorio, evidenciando la capacidad de convocatoria y organización del poder popular.
Olivares fue enfático al desmarcar este proceso de cualquier sesgo partidista: «Estamos siguiendo los lineamientos de la presidenta encargada, Dra. Delcy Rodríguez, para que el pueblo participe sin egoísmo. No es un proceso interno del Gobierno ni del PSUV; es un proceso del pueblo, que tiene el derecho de tomar decisiones y garantizar que sus proyectos sean financiados por el Estado».
Esta declaración subraya la naturaleza inclusiva de la consulta, donde la participación no está mediada por colores políticos sino por la necesidad compartida de transformar los territorios.
Cierre reflexivo:
Veinticuatro horas. Ese es el tiempo que separa la voluntad popular expresada en las urnas de los recursos depositados en las cuentas comunales. Una velocidad inédita que demuestra que cuando hay voluntad política y mecanismos eficientes, la democracia participativa puede ser ágil y efectiva. Detrás de cada proyecto electo hay una comunidad que ha deliberado, priorizado y decidido. Ahora, con los recursos en mano, comienza la etapa más importante: la ejecución. Y en esa fase, el gobierno municipal no será un espectador, sino un acompañante activo, dispuesto a complementar lo que haga falta. Porque la verdadera transformación no ocurre en las urnas, sino en cada obra concluida, en cada escuela rehabilitada, en cada vivienda mejorada. Los 10 mil dólares por proyecto son el combustible, pero la energía que moverá las obras es la misma que ayer llenó los centros de votación: la del pueblo organizado, consciente y protagónico.
Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo