(Ciclo Informativo, marzo 2026). Apenas unos días después de que la comunidad educativa del sector El Rodeo, en la parroquia Domitila Flores, hiciera su solicitud durante una asamblea popular, el alcalde Héctor Soto respondió con hechos: cinco acondicionadores de aire fueron entregados a la Escuela Básica Nacional Bolivariana El Rodeo, garantizando la climatización total del plantel que alberga a más de 300 estudiantes. La rápida respuesta, enmarcada en el plan Mi Escuela Bonita, demuestra que cuando el gobierno municipal camina junto al poder popular, las soluciones llegan sin demora.

El 27 de febrero, durante el arranque de los trabajos de gasificación que la Alcaldía adelanta en la comuna «El Despertar de Un Pueblo» (proyecto que conectará a más de 120 hogares a la red de distribución), la directiva de la Escuela Básica Nacional Bolivariana El Rodeo elevó una solicitud al alcalde Héctor Soto: necesitaban acondicionadores de aire para hacer frente a las altas temperaturas que afectaban el aprendizaje de los niños. La respuesta llegó en cuestión de días, con la entrega de cinco equipos que permitirán climatizar totalmente el plantel.
Verónica Perozo, directora de Educación de la Alcaldía, presidió la entrega de los acondicionadores y destacó la articulación de los cuatro niveles de gobierno (nacional, regional, municipal y poder popular) para hacer posible esta y otras mejoras en el sistema educativo local.

«Estamos felices de que este plantel se sume al plan Mi Escuela Bonita, proyecto impulsado por el alcalde que ha logrado en seis meses la rehabilitación integral de diversos centros educativos, entre ellos el Centro de Educación Inicial Luisa Cáceres de Arismendi y la Unidad Educativa Nacional José Antonio Calcaño», señaló Perozo.
La funcionaria explicó que el proyecto busca garantizar espacios dignos, limpios y seguros no solo para la formación académica, sino también para la recreación de los niños y niñas. «Cada espacio intervenido brinda calidad educativa a nuestros niños, además demuestra el compromiso del pueblo, quienes son copartícipes de estas transformaciones».
Johana Rosales, directora de la escuela El Rodeo, no ocultó su emoción: «Con mucha esperanza nos acercamos a la asamblea y logramos esta gran bendición. A esta entrega se sumará la impermeabilización de la cocina y algunos salones, para posteriormente iniciar con la rehabilitación de la cancha».

Rosales destacó la celeridad de la respuesta: «Es la primera vez en 60 años, que tiene de fundada esta institución, que recibimos una atención tan inmediata. Esta dotación vendrá a crear un ambiente óptimo para el aprendizaje de nuestros niños. Confiamos en seguir avanzando hacia una mejor calidad educativa de la mano del alcalde».
Sus palabras resuenan con especial fuerza: seis décadas de espera para una atención tan rápida y efectiva. La historia de la escuela El Rodeo es, en cierto modo, la historia de muchas escuelas públicas venezolanas que durante años vieron pasar gobiernos sin recibir mejoras significativas.
La entrega de aires acondicionados no es un hecho aislado. Se enmarca en una política más amplia del gobierno municipal que incluye:
- La rehabilitación integral de infraestructura educativa a través del plan Mi Escuela Bonita.
- El programa de salud integral escolar «Pbro. Eduardo Ortigoza», impulsado por Damasur, que en apenas un mes ha beneficiado a 532 niños con atención médica, evaluación nutricional, desparasitación, vacunación, atención odontológica y actividades recreativas.
Ambas líneas de acción convergen en un objetivo común: garantizar que los niños y niñas de San Francisco estudien en espacios dignos y con las condiciones necesarias para su desarrollo integral.
Cierre reflexivo:
Una escuela con 60 años de historia no debería esperar seis décadas para recibir una atención adecuada. Pero cuando esa atención llega, cuando los aires acondicionados empiezan a funcionar y los salones se vuelven más frescos, los niños lo sienten. No solo en la temperatura, sino en el mensaje que reciben: ustedes importan, su educación importa, su bienestar importa. La rápida respuesta del alcalde Héctor Soto a la solicitud de la comunidad de El Rodeo es un ejemplo de cómo debería funcionar siempre la relación entre el gobierno y el pueblo: escuchando, priorizando, actuando. Y mientras los trabajos continúen, mientras la cocina se impermeabilice y la cancha se rehabilitada, los más de 300 estudiantes de esta escuela sabrán que hay un gobierno que cumple. Porque la educación no es solo contenido académico; es también el ambiente en que se aprende. Y un ambiente digno es el primer paso hacia una educación de calidad.
Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de San Francisco