(Ciclo Informativo, marzo 2026). Más de mil familias de los sectores Polar III, Polar IV, Bolivariano 1 y 2, 24 de Julio y Los Sueños del Gigante, en la parroquia Domitila Flores, fueron atendidas este fin de semana con una jornada de la Feria del Campo Soberano que ofreció productos de la cesta básica a precios solidarios. La iniciativa, impulsada por el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación, la Gobernación del Zulia y la Alcaldía de San Francisco, no solo garantiza el acceso a alimentos de calidad, sino que también sirve de vitrina para los productores locales, fortaleciendo la soberanía alimentaria y eliminando intermediarios que encarecen los productos.

El acceso a los alimentos de la cesta básica se ha convertido en uno de los principales desafíos para las familias venezolanas. Los altos costos en los mercados formales y la especulación golpean con especial fuerza a los sectores populares. Las ferias del Campo Soberano, al conectar directamente a productores con consumidores, eliminan las cadenas de intermediación y permiten que los alimentos lleguen a precios justos. La jornada en La Polar III es un ejemplo concreto de cómo esta política pública beneficia a quienes más lo necesitan.
La actividad se realizó gracias al trabajo articulado de las UBCH Pablo Sexto, Luz Clarita y la comuna «Los Sueños del Gigante». Los asistentes pudieron adquirir una amplia variedad de productos a precios accesibles:
- Queso y lácteos
- Huevos
- Víveres (pasta, arroz, harina, aceite)
- Carnes
- Verduras y hortalizas
Además de la venta de alimentos, la jornada contó con la presencia del Instituto Nacional de Nutrición, que realizó control y valoración nutricional a niños y mujeres embarazadas, incorporando un componente de salud preventiva a la actividad.

Eumelia Silva, directora de Mercados Populares y Socioalimentaria del municipio San Francisco, explicó el origen de estas jornadas: «Estamos en el sector comunal distribuyendo beneficios alimentarios y nutricionales para nuestro pueblo sureño, siguiendo instrucciones del presidente Nicolás Maduro, la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el gobernador Luis Caldera y el alcalde Héctor Soto. Además, acompañamos a los productores de la zona para fortalecer la soberanía alimentaria».
Silva destacó que estas ferias son fruto de una alianza estratégica con los sectores comerciales del estado Zulia, demostrando que la articulación público-privada puede generar beneficios concretos para la población.
Luz Sulbarán, productora de cárnicos del Consejo Comunal «Buena Vista» de la parroquia Los Cortijos, valoró positivamente la iniciativa: «Participamos brindando precios solidarios basados en la tasa BCV. Para nosotros es una bendición que el Gobierno Nacional nos brinde estos espacios para socializar con el pueblo, colaborar con nuestros vecinos y cortar las cadenas de especulación».

Su testimonio refleja el doble beneficio de estas ferias: los productores encuentran un canal directo para comercializar sus cosechas, mientras los consumidores acceden a alimentos frescos a precios justos. Es una relación que fortalece el tejido productivo local y la seguridad alimentaria de la comunidad.
Los consumidores expresaron su agradecimiento por la jornada. Lilibeth Báez comentó: «En los comercios tradicionales los precios son muy elevados; aquí conseguí productos asequibles. Agradezco al gobernador y al alcalde por impulsar estas jornadas y me gustaría que fueran más frecuentes».
Rafael Ramos, otro de los beneficiarios, destacó el impacto en la economía familiar: «Esta actividad es excelente para la economía familiar. Ahorramos mucho y apoyamos a los productores locales para seguir impulsando la productividad de la ciudad».
Ambos testimonios coinciden en un punto: estas jornadas no solo alivian el bolsillo, sino que generan un círculo virtuoso donde el apoyo a los productores locales fortalece la economía de la ciudad.

Cierre reflexivo:
Mil familias atendidas no es solo una cifra. Son mil mesas que pudieron tener comida en la cena, mil despensas que se llenaron sin vaciar los bolsillos, mil hogares donde la angustia por el alto costo de los alimentos se alivió por un día. La Feria del Campo Soberano en La Polar III demostró que cuando el Estado, los productores y las comunidades se articulan, es posible vencer la especulación y garantizar el derecho a la alimentación. Lilibeth Báez pide que estas jornadas sean más frecuentes, y tiene razón: la necesidad es diaria, no esporádica. Pero cada feria es un paso en la dirección correcta, un respiro en medio de la tormenta económica. Y mientras productores como Luz Sulbarán sigan apostando por estos espacios, y familias como la de Rafael Ramos sigan ahorrando, la soberanía alimentaria dejará de ser un concepto abstracto para convertirse en una realidad que se toca, se huele y se saborea en cada plato de comida.
Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de San Francisco