(Ciclo Informativo, febrero 2026). Con una participación que las autoridades calificaron como exitosa y masiva, el pueblo marabino demostró este sábado 28 de febrero su compromiso con el futuro de sus comunidades durante el simulacro de la Consulta Nacional Popular 2026. En los 221 centros de votación habilitados en las 18 parroquias de la ciudad, los voceros comunales y vecinos en general pudieron conocer de cerca los 868 proyectos postulados, en una jornada que transcurrió en un ambiente de civismo, organización y hermandad, cerrando con sancochos comunitarios que reforzaron los lazos de unión entre los participantes.

El simulacro del 28 de febrero no fue un mero ensayo técnico. Fue la antesala de una jornada histórica donde el pueblo decidirá directamente, a través de su voto, los proyectos que transformarán sus comunidades. Para Maracaibo, esta consulta representa la consolidación de un modelo de democracia participativa donde las decisiones no se toman en escritorios alejados, sino en el corazón de los barrios, con la voz de quienes viven cada necesidad.
Darwin Castellano, promotor de Fundacomunal del circuito Santa Lucía, reportó la culminación exitosa del simulacro en el centro electoral Dr. Néstor Luis Pérez, y expresó su gratitud por la respuesta de la comunidad: «Agradecido por la participación. Seguimos apostando por el verdadero estado comunal que el comandante Hugo Chávez soñó y que el presidente constitucional, Nicolás Maduro impulsó y ahora continúa la camarada Delcy como presidenta encargada». Castellano extendió una invitación a todos los voceros y a la población en general a participar en las elecciones de proyectos nacionales programadas para el 8 de marzo, con el objetivo de recuperar la parroquia mediante la autogestión que ofrece este proceso.

Liaris Quero, enlace circuital de la parroquia Santa Lucía, informó que durante el simulacro se dio a conocer la lista de los 7 proyectos postulados en su circuito, que incluyen:
- Rehabilitación y acondicionamiento de casas comunales y de alimentación.
- Rehabilitación de viviendas.
- Creación de comedor comunal.
- Tanques para el almacenamiento de agua.
- Camión cisterna para la comunidad.
- Red de tuberías para las escuelas.
- Equipo para la distribución de agua.
Dennis Larreal, habitante de la parroquia, destacó el impacto de estas iniciativas: «Los proyectos elegidos han beneficiado a más de 150 familias en cada comunidad, fortaleciendo la unidad y la calidad de vida de los marabinos». En la parroquia Raúl Leoni, específicamente en el Circuito Comunal Raúl Leoni 2, la jornada transcurrió con normalidad y entusiasmo. Neida Medina, jefa de UBCH, lideró la actividad junto a otros militantes y líderes comunitarios, reafirmando el compromiso de priorizar soluciones a los problemas locales.
Se reportó participación activa en el circuito 1, en centros como el Liceo José María Antúnez y la EBN Octavio Hernández. En la parroquia Juana de Ávila, la Escuela de Formación Artesanal Don Guillermo Atencio (circuito norte) también registró una importante afluencia de votantes.

Como cierre del simulacro, en cada comunidad se preparó un sancocho comunitario, compartido con hermandad entre vecinos, voceros y autoridades. Estos espacios de encuentro no solo celebraron el éxito de la jornada, sino que fortalecieron los lazos de unión y la confianza en el proceso. El simulacro cumplió su objetivo: probar la logística, familiarizar a los votantes con los proyectos y generar entusiasmo de cara a la consulta definitiva.
Ahora, la mirada está puesta en el 8 de marzo, cuando Maracaibo active sus 221 centros de votación, movilice a sus 124 comunas y circuitos comunales, y elija entre los 868 proyectos postulados, todos alineados estrictamente con las primeras dos líneas estratégicas del Plan de la Patria. Una jornada de simulacro que supo a realidad. Porque cuando el pueblo se apropia de los procesos, cuando las comunidades se organizan, cuando los proyectos se discuten en asambleas y se votan en las urnas, la democracia deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una herramienta de transformación cotidiana.
Los sancochos compartidos al final del día no fueron solo comida: fueron el símbolo de una comunidad que se reconoce, se hermana y se prepara para construir juntos el futuro. El 8 de marzo, Maracaibo no solo votará por proyectos: votará por la certeza de que sus decisiones importan, de que su voz tiene poder, de que el estado comunal es una realidad en construcción. Y mientras los 868 sueños esperan ser priorizados, la ciudad entera sabe que, pase lo que pase, ya ganó lo más importante: la conciencia de que el pueblo puede, el pueblo decide y el pueblo transforma.
Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo