Ciclo Informativo

Incendio en Haticos por Arriba cobró la vida de padre e hija en Maracaibo

(Ciclo Informativo, febrero 2026). La mañana del sábado 28 de febrero, el sector La Arreaga, en Haticos por Arriba, parroquia Cristo de Aranza, fue escenario de una tragedia que enluta a toda una comunidad. Un incendio de libre combustión consumió una vivienda de dos plantas, cobrando la vida de Harold Castillo, de 47 años, reconocido pastor de la zona, y su pequeña hija Alana, de apenas seis años. Una tercera víctima, Anna Castillo, de 12 años, permanece recluida en el Hospital Coromoto con quemaduras en el 60% de su cuerpo. Los organismos de seguridad ciudadana, encabezados por el Cuerpo de Bomberos de Maracaibo y Protección Civil, actuaron con inmediatez para controlar el siniestro y evitar que se propagara a las viviendas vecinas, mientras las autoridades investigan las causas del hecho.



Apenas se recibió la notificación del siniestro, los protocolos de emergencia se activaron con precisión. Marcos Amaya, director general de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, detalló que se conformó una comisión mixta integrada por el Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, la Policía del Estado Zulia y Protección Civil, entre otros organismos de prevención de riesgo, para atender la emergencia de manera inmediata. «Se activaron todos los protocolos de seguridad y atención al siniestro. Todos los organismos atendieron la emergencia, donde lamentablemente dos personas perdieron la vida y una tercera está recluida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Maracaibo (HUM)», informó Amaya.



El Comandante del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, Gral. Engelbert Atencio, explicó que una vez recibida la notificación, se habilitaron las unidades necesarias y se procedió a sofocar el incendio. Gracias a la rápida acción de los bomberos, el fuego logró ser controlado, evitando que se propagara a las casas vecinas y que la tragedia fuera aún mayor.


Las víctimas

Las llamas cobraron la vida de Harold Castillo, de 47 años, un reconocido y apreciado pastor de la comunidad, y de su hija Alana Castillo, de seis años. Harold era esposo de la periodista Nathaly Briceño, quien se desempeñó como corresponsal de Venezolana de Televisión entre 2008 y 2012. De manera extraoficial se conoció que Briceño se encontraba fuera de la ciudad al momento del siniestro, lo que le permitió salvar su vida. La tercera víctima, Anna Castillo, de 12 años, fue ingresada inicialmente en la UCI del Hospital Universitario de Maracaibo con quemaduras en el 60% de su cuerpo. Posteriormente, fue trasladada al Hospital Coromoto, donde permanece recluida en estado crítico, mientras los médicos luchan por su vida.



Las causas del incendio aún son materia de investigación. Marcos Amaya señaló que «se están levantando las investigaciones respectivas por parte de una comisión técnica del CICPC y Bomberos de Maracaibo». Los expertos trabajan en el lugar de los hechos para determinar el origen del fuego y esclarecer las circunstancias que rodearon la tragedia.

La noticia ha causado consternación en el sector La Arreaga y en toda la parroquia Cristo de Aranza, donde Harold Castillo era ampliamente conocido y querido por su labor pastoral y su compromiso con la comunidad. Vecinos y allegados se han acercado al lugar para expresar sus condolencias y ofrecer apoyo a la familia, en especial a Nathaly Briceño, quien enfrenta la pérdida de su esposo y una de sus hijas, mientras otra lucha por su vida.



Hay días en que la tragedia toca la puerta sin avisar, y todo lo que se construye en años se desvanece en minutos. La mañana de este sábado, el humo que se elevaba sobre Haticos por Arriba no era solo el de una casa quemada, sino el de los sueños de una familia, el de la voz de un pastor que guiaba a su comunidad, el de la risa de una niña de seis años que apenas comenzaba a vivir.

 Mientras las autoridades investigan las causas, los bomberos refrescan el área y los vecinos se abrazan en señal de duelo, queda la certeza de que la vida es frágil y el dolor, compartido. Pero también queda el ejemplo de una respuesta institucional rápida y coordinada, que evitó que el fuego devorara más hogares y que demuestra que, incluso en la tragedia, la ciudad no está sola. Acompañamos en su dolor a Nathaly Briceño y a todos los familiares de Harold, Alana y Anna, y nos unimos a la esperanza de que la pequeña de 12 años encuentre la fuerza para seguir adelante. Maracaibo llora contigo, Haticos por Arriba.


Cortesía-Prensa/Alcaldía Bolivariana de Maracaibo